La imprudencia de un conductor de equipo pesado y las adversas condiciones climatológicas habrían sido las causas que provocaron ayer una tragedia en la carretera entre Taulabé y Siguatepeque.
El autobús de la empresa Cristina, que cubre el corredor entre Olanchito, Yoro y Tegucigalpa, volcó aparatosamente a las 2.30 pm a la altura del desvío hacia Germania, kilómetro 127, sector de Siguatepeque.
En su interior viajaban 54 personas, originarios de Olanchito, incluyendo al chofer de la unidad Jaime Javier Álvarez Osorio, quien responsabilizó del accidente al motorista de la rastra tipo tanque, con placa AAG-1687, Wilmer Miranda Yánez, 37, por ser
quien le quitó el derecho de vía sobre la transitada carretera.
El carro cisterna, que circulaba de sur a norte, intentó rebasar una fila de vehículos justo en una peligrosa curva. Del otro extremo -norte a sur- venía el bus el que se salió de la pavimentada al ser impactado por la parte trasera de la rastra.
Álvarez Osorio perdió el control de la unidad del transporte público con placa AAF- 4677, que cayó a una hondonada de entre 60 y 70 metros de profundidad. El bus dio al menos cinco vueltas antes de quedar en el precipicio.
Los resultados fueron fatales. Cinco mujeres murieron al instante, mientras que 34 personas más necesitaron ser trasladadas a diferentes centros asistenciales de Siguatepeque, Comayagua y Tegucigalpa por sufrir fracturas, heridas y golpes de consideración.
A los otros 15 sobrevivientes se les detectaron lesiones menores y fueron trasladados al Batallón de Ingenieros.
El jefe de la Policía de Tránsito de Siguatepeque, Francisco Boca Negra, dijo que el motorista de la rastra será sometido a una prueba de alcoholemia, aunque su estado era aparentemente normal.
¡Qué tragedia!
¡Dios, qué tragedia!... no lo puedo creer, así susurraba Carmen Alicia García, una de las sobrevivientes. 'Venía casi dormida, no se miraba nada porque la neblina estaba muy espesa, de repente escuché el golpe y sentí que el bus daba vueltas', comentó.
Con sus ojos humedecidos por las lágrimas y su mirada fija en el infinito la joven de 23 años declaró: 'Me agarré con fuerza del asiento pero tuve más pánico cuando vi que una de las muchachas salió por la ventana... eso fue horrible, sólo le imploraba a Dios que me salvara, que me dejara con vida porque mi hijo me necesita'.
El conmovedor relato coincidió con el de otros sobrevivientes que desorientados buscaban su equipaje que quedó regado en el montañoso terreno.
La mayoría de los pasajeros eran estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Unah, y se dirigían hacia Tegucigalpa para comenzar clases hoy. La fiscal Rosa Vásquez hizo el levantamiento de ley sin identificar con nombre y apellido los cadáveres. Explicó que no les encontraron documentos personales y por ser mujeres supone que los mismos iban en sus carteras que se confundieron con el equipaje.
Apoyo
Algunos ocupantes del bus identificaron a cuatro de las víctimas cuyas edades oscilan entre 18 y 20 años, no así a una mujer de entre 35 y 40 años, la única mayor que supuestamente es madre de uno de los universitarios hospitalizados.
El socorrista de la Cruz Roja, Carlos Garay, informó que entre los heridos graves está la doctora Yadira Herrera, 27; y tres personas más. Garay destacó que se trató de hacer el trabajo de rescate lo más rápido posible, formando un equipo de 19 socorristas que se movilizaron desde Comayagua, Taulabé. Siguatepeque y Jesús de Otoro.
El montañoso terreno y la pertinaz lluvia hicieron difícil el recate de los cadáveres y de las personas heridas.
Una tragedia similar se vivió hace 15 años en ese mismo sitio y bajo similares condiciones. Decenas de personas se transportaban en una unidad interurbana de la empresa El Rey y cuando iban a pocos kilómetros de Siguatepeque, el bus se fue a una hondonada.
El 10 de marzo de 1991 perdieron la vida 22 personas, 18 murieron en el lugar quedando atrapados en la unidad y cuatro más fallecieron en los hospitales. Entre las víctimas se encontraba, Mariana Salinas, esposa de Israel Salinas, secretario general de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras, Cuth. Los dolientes prefieren no recordar esa tragedia que enlutó a sus familias, pero señalan que en esa ocasión un vehículo también le quitó el derecho de vía al bus que iba de Tegucigalpa a San Pedro Sula.
Fallecidas
1. Gloria Julissa Núñez García,
estudiante de química y farmacia.
2. Leslie Romero,
enfermera de Coyoles Central.
3. Jenny Cristina Banegas
4. Claudia Pérez,
estudiante de psicología
5. Rosa (se desconoce apellido)
Hospitalizados
1. Nubia Michell Figueroa (22)
2. Rosa Nilda Díaz Nazaret (76)
3. Douglas Aguilar (27)
4. María del Carmen Zavala (65)
5. Miguel Cáceres (34)
6. José Irene Martínez (57)
7. Pedro Esaú Erazo Castro (20)
8. Aníbal Orlando Luvi (17)
9. Ana Cárcamo Rojas (24)
10. Lorna Orellana Martínez (19)
11. Luis Rosales Andino (19)
12. Santiago Herrera Munguía (21)
13. Luis Ramos Cárcamo (22)
14.José Jarel Orellana Andino (19)
15.Denis Antúnez Agurcia (20)
16.Julio Rosales Martínez (25)
17.Karla Anaisel Vallecillo Cruz (22)
18.Fátima Meléndez Martínez (18)
19.María Vallecillo Duarte (18)
20.Javier Neptalí Soto Díaz (19)
21.Rosman Sandoval Cálix (22)
22.Víctor Domínguez Pérez (14)
23.Douglas Salomón Herrera (19)
24.Julio Salomón Herrera (19)
25.Adolis Duarte (34)
26.Mexdevith Melgar Rosa (22)
27.Mabel Antoneus (19)
28.Yadira Herrera (27)
29.Yolanda Lozano (24)
30.Anel Orellana (19)
31.Edgar Arnulfo Soriano (41)
32.Alda Eunise Hernández (35)
'Neblina no me dejó ver el bus': motorista
El motorista de la rastra tipo tanque que supuestamente le quitó el derecho de vía al autobús donde perecieron cinco mujeres, Wilmer Miranda Yánez, reconoció su error intentando justificar que había mucha neblina. 'El bus ni siquiera traía las luces encendidas, no tenía ninguna señal, no pude verlo', declaró Miranda, quien se encuentra en una de las celdas de la posta policial de Taulabé.
Miranda conducía una cisterna que transporta combustible y se dirigía a Puerto Cortés a abastecerse del producto. El carro Mercedes Benz se encuentra decomisado. El informe preliminar de Tránsito registra a Miranda como participante número uno, o sea, el causante del accidente.
Los cuerpos de las víctimas fueron trasladados hasta la morgue capitalina por elementos de Medicina Forense y Cruz Roja.