El informe de la Dirección Nacional de Transporte y Vialidad concluye que Ever Fajardo, conductor de la rastra, es el responsable del choque que dejó nueve muertos y seis heridos en la carretera CA-4, a la altura de la cuesta Los Limones, en Quimistán, Santa Bárbara.
Las autoridades informaron que el autobús en el que viajaban las víctimas se dirigía de Ocotepeque hacia Tegucigalpa, mientras que la rastra circulaba en sentido contrario. Al enfrentar una pendiente descendente en una zona curva, el conductor no mantenía una velocidad prudente ni reglamentaria.
Debido a la velocidad a la que se desplazaba, el conductor de la rastra no logró tomar la curva, invadió el carril contrario —por donde transitaba el autobús— y le quitó el derecho de vía, lo que provocó la colisión frontal.
Según el dictamen policial, la alta velocidad impidió que el conductor realizara una maniobra evasiva a tiempo, impactando directamente contra el autobús.
Autoridades de la DNVT indicaron que, para transportar el cianuro, un material altamente tóxico, el vehículo debía estar debidamente señalizado y circular a una velocidad prudente.
Asimismo, la ley establece que los vehículos que transportan este tipo de sustancias deben ir custodiados por una patrulla de seguridad de los propietarios del producto, debido al riesgo que implica su traslado.
Las autoridades informaron que han solicitado al Ministerio Público tomar acciones contra la empresa propietaria de la sustancia transportada, ya que autorizó una carga controlada a un conductor que no contaba con la licencia correspondiente para manejar un vehículo articulado.
Confirmaron que el conductor de la rastra portaba una licencia para conducir vehículo liviano.