San Pedro Sula, Honduras. Las indagaciones de la Policía establecen que el cargamento de cocaína incautado el 29 de agosto en El Progreso, Yoro, pertenecía al Cartel del Atlántico.
Los tres detenidos, identificados como Wilfredo Serrano, de 63 años; Javier Eduardo Flores Amador, de 27; y Saúl Jonathan Alvarado López, de 40, son supuestamente parte de esa organización criminal, según lo informado por las autoridades.
Las averiguaciones de los cuerpos antidrogas y de inteligencia indican que el cargamento del alcaloide iba dirigido al Cartel Jalisco Nueva Generación de México.
Según las indagaciones, la cocaína procedía de Colombia, donde el Cartel del Atlántico tendría conexiones con organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico.
El 29 de agosto, en horas de la mañana, en la carretera CA-13, en las inmediaciones de El Progreso, Yoro, agentes policiales interceptaron un camión tipo cisterna debido a sospechas de que transportaba droga.
La acción policial fue desarrollada mediante labores de vigilancia, seguimiento e investigación realizadas por agentes especializados de la Policía Nacional.
La cisterna fue trasladada a las instalaciones de las Fuerzas Especiales de la Policía en El Progreso, donde fue inspeccionada con perros antidrogas. Durante la revisión, los agentes encontraron la cocaína en un compartimiento oculto.
Al terminar la requisa, los agentes policiales contabilizaron 56 fardos con droga en el compartimiento oculto. De acuerdo con las averiguaciones, la cisterna venía del Atlántico y se dirigía al occidente del país, rumbo a la frontera con Guatemala, para posteriormente ser trasladada a México.
Las autoridades también decomisaron otro vehículo en el que se transportaban dos de los tres capturados. Además del cargamento del alcaloide, los agentes antidrogas localizaron cuatro fusiles de diferentes calibres y tres pistolas.
En la operación también fueron decomisadas municiones de diferentes calibres, cuatro chalecos antibalas y un par de aros de presión.
La droga fue trasladada a Tegucigalpa, donde, al contabilizar los paquetes que venían en los fardos, las autoridades verificaron que eran 1,240 kilos de cocaína.
Con esa incautación, la institución policial asegura haber decomisado alrededor de 3.5 toneladas de supuesto clorhidrato de cocaína en lo que va del año.
Según las autoridades, las incautaciones realizadas durante 2026 representan una afectación económica acumulada de aproximadamente 900 millones de lempiras para las estructuras dedicadas al tráfico de drogas.