Seguirán en la cárcel prestamistas que secuestraban a clientes para exigir pago

Eduin Joel Flores Velásquez y Helen Yudith Cerros Sánchez fueron capturados el pasado 1 de septiembre.

La pareja siendo custodiada por policías en la paila de un vehículo.
La pareja siendo custodiada por policías en la paila de un vehículo.

San Pedro Sula, Cortés.

En el Juzgado de Letras Penal con competencia nacional se desarrolló la audiencia inicial contra una pareja que ejercía funciones comerciales de préstamos y que supuestamente privaba de su libertad a clientes cuando incumplían sus obligaciones.

El juez que conoce el caso decretó auto de formal procesamiento con la medida cautelar de la prisión preventiva contra Eduin Joel Flores Velásquez y Helen Yudith Cerros Sánchez, a quienes se les considera responsables del delito de secuestro agravado.

De igual manera se ordenó que los imputados sigan recluidos tanto en la cárcel de El Progreso, Yoro, como la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS), en Támara, Francisco Morazán.

La Unidad Antisecuestros de la Policía Nacional informó que tiene varias denuncias contra un grupo organizado denominado "Los Prestamistas", el cual opera en varios puntos de la zona norte, entre ellos Choloma.

Fue el 1 de septiembre del presente año cuando ejecutaron las órdenes de captura contra Eduin Joel Flores Velásquez y Helen Yudith Cerros Sánchez. La investigación gira en relación a que los clientes si incumplen con sus obligaciones luego de adquirir un préstamo, son privados de su libertad y bajo presión son obligados a saldar sus compromisos.

Los integrantes de dicha organización criminal se denominan "Los Prestamistas" y una vez que realizan las operaciones financieras con sus clientes, a quienes les prestan determinadas cantidades de dinero, llegada la fecha estipulada para el pago comienzan con la intimidación mediante cobros altos en el cálculo de intereses, posteriormente los clientes son obligados a cancelar sus deudas y si no pueden honrar las cuentas pendientes optan por el secuestro del deudor o familiares.

La Prensa