Persiguen a dos amigos y los matan en zona caliente de La Ceiba

La Policía maneja el hecho como pelea de territorio por grupos pandilleros. El doble asesinato ocurrió en la colonia Las Delicias.

Lucas Esaú Reyes y Alexander Reyes.<br/>
Lucas Esaú Reyes y Alexander Reyes.

LA CEIBA.

La colonia Las Delicias, de La Ceiba, fue escenario de un fuerte tiroteo que dejó dos jóvenes muertos.

A las víctimas las identificaron como Lucas Esaú Reyes (de 27 años) y Yojary Alexander Reyes (de 28). Ambos eran amigos y residían en el sector. Se conoció que hace unos años trabajaron como ayudantes de bus.

El doble crimen se perpetró la noche del miércoles entre el campo de fútbol y la quebrada que pasa por la colonia, un sector dominado por grupos pandilleros. Según los habitantes de la zona como a las 9:00 pm fueron sorprendidos con una ráfaga de disparos que se escuchaban por varias cuadras. Cuando salieron a la calle observaron los cadáveres de los jóvenes tirados.

El informe policial establece que a las víctimas las interceptaron individuos desconocidos que se conducían en motocicleta y les comenzaron a disparar.

En un intento por escapar de las balas corrieron varias cuadras, pero fueron alcanzados. Los cuerpos quedaron a varios metros de distancia uno del otro. La Policía maneja como móvil la pelea entre antisociales.

“Esto hace pensar que ya hay una enemistad. A uno le apodaban Teti y al otro, Pistola. La Policía de Investigación trabaja en el caso para dar con los responsables de estos asesinatos”, dijo Marco Antonio López, vocero policial.

La colonia Las Delicias ha sido un sector altamente peligroso debido a que se mantiene sitiado por grupos pandilleros que se disputan territorio. La Policía Nacional y la Policía Militar ejecutan permanentes operativos en la zona; sin embargo, los enfrentamientos entre pandillas no cesan, con resultado de muertos.

En los últimos años se ha reportado una serie de muertes violentas, lo que mantiene en zozobra a la población que ahí reside, quienes reclaman mayor seguridad y la construcción de una posta policial.

La Prensa