Más de 1,400 oficiales y agentes han sido separados de la Policía hondureña

El director de la Policía Nacional afirmó que más de 200 elementos de la institución son investigados; ayer fueron llamados 43.

Ramón Sabillón, titular de la Policía Nacional, afirmó que la depuración ha generado mayor confianza en la ciudadanía.
Ramón Sabillón, titular de la Policía Nacional, afirmó que la depuración ha generado mayor confianza en la ciudadanía.

Tegucigalpa, Honduras.

En los últimos dos años, más de 1,400 entre agentes y oficiales han sido separados de la Policía Nacional como parte del proceso de depuración, afirmó Ramón Sabillón, director general de la institución.

Sostuvo que el 12% de esta cifra son oficiales “de la más alta graduación, el resto de la escala básica y un porcentaje muy pequeño de los auxiliares. “Es la Policía que ha sacado esas fuerzas, esa voluntad de tener una fuerza pública, transparente, al servicio de la comunidad con alta calidad”, declaró.

El comisionado general afirmó que la depuración no solo se ha realizado desde el interior de la institución, sino desde antes de que ingresen, ya que la Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial (DIECP) ha realizado el trabajo de certificación con los postulantes a ingresar a la Policía Nacional.

Dinámica

Sabillón explicó que para hacer de una manera más eficaz el proceso se ha determinado con las autoridades de la DIECP aplicar primero las pruebas toxicológicas, la sociométrica y luego la socioeconómica, y por último el polígrafo.

Lo que se pretende -según Sabillón- es ser concretos en aras de descubrir personas que sí estén actuando al margen de la ley. Afirmó que a muchos no les gusta la evaluación por rendimiento laboral, por lo que renuncian.

Los miembros de la Policía son evaluados anualmente, más las evaluaciones sorpresas que se aplican periódicamente.

Depurados

El jefe policial reveló que en total se han depurado 1,400 elementos; 300 están en proceso de cancelación luego de haber sido investigados por actos ilícitos.

“El promedio es de unos 1,700 policías suspendidos por otra naturaleza y hay 279 que se van por edad, por enfermedades, entre otras situaciones”.

Lamento que en el proceso de depuración no se previó el déficit en que quedaría la institución una vez que se expulsara a los malos miembros.

A pesar de la baja en agentes y oficiales, destacó la labor de los elementos, ya que los indicadores marcan que los actos delictivos han bajado. “Detenerlos (homicidios) fue un arte y luego llevarlos al descenso es un éxito”, expresó.

Sabillón avaló el valor con el que trabajan los elementos policiales que día a día exponen sus vidas en el cumplimiento del deber. La Policía cuenta con un poco más de 10 mil agentes y oficiales que prestan el servicio de seguridad; pero de estos, 500 están asignados a seguridad fija, es decir, a funcionarios y ministerios.

Dijo que los policías que han sobrevivido el proceso de depuración están trabajando con sangre, transparencia e inteligencia. Respecto a los 43 agentes y oficiales que fueron llamados al cuartel de Casamata y de quienes se dijo que pasarían a disponibilidad, afirmó que se les llamó para informales que se encuentran bajo un proceso de investigación administrativa.

“Pero hay más, hay más, son más de 200 los que se tienen en proceso de investigación administrativa disciplinaria”.

La Prensa