Dos décadas después de la muerte de la princesa Diana de Gales, sus hijos los príncipes William y Harry, se han sincerado tras años de silencio como parte de un esfuerzo para mantener vivo su legado.
En su 20 aniversario de su muerte, una fecha como hoy 31 de agosto, los hermanos hablan públicamente de su madre y del dolor que les causó su muerte en un accidente de coche en París, así como de las causas que defendió.
William, segundo en la línea de sucesión al trono de su abuela Isabel II, tenía 15 años cuando murió Diana y el príncipe Harry tenía 12. 'Veinte años después, Harry y yo sentimos que es un momento apropiado para sincerarnos un poco más sobre nuestra madre', dijo William. 'No volveremos a hablar nunca más sobre ella de un modo tan abierto y público', aclaró.
La princesa Diana junto a sus hijos William y Harry.
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Un nombre que no podía mencionarse. No es el primer aniversario que se conmemora públicamente: en 2007, los príncipes presidieron un concierto benéfico en el estadio de Wembley y Harry habló en una ceremonia de recuerdo.
Pero es la primera vez que los hijos del príncipe Carlos hablan sin tapujos sobre la desaparición de su madre. 'Harry y yo sentimos intensamente que queremos celebrar su vida', dijo William en aquel programa.
Los príncipes William y Harry rindieron homenaje a su madre el día de hoy.
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Una estatua en Kensington. Los hermanos encargaron una estatua de su madre que se instalará en los jardines del palacio de Kensington, la que fue su casa. Además, asistieron a un servicio religioso privado el 1 de julio en el lugar en que está enterrada, junto a la mansión de su familia, los Spencer, en Northampton, en el centro de Inglaterra, en el día que hubiera cumplido 56 años.
Nos preguntamos qué clase de madre sería ahora, qué papel público tendría, 'En su vida pública, William, de 35 años, y Harry, 32, han tomado el relevo de las causas queridas por su madre. La visita de Diana a un campo de minas de Angola ayudó al movimiento que desembocó en su prohibición en 1997, y sus encuentros con enfermos de sida ayudaron a romper el tabú que les rodeaba. La campaña de Harry para el desminado o para facilitar las pruebas de sida, o las de su hermano en ayuda de los niños huérfanos o de los sin techo, entroncan con el trabajo caritativo de su madre, como lo hace su esfuerzo conjunto para promover la atención psicológica. Harry explicó que ambos se preguntan a menudo qué haría ahora su madre.
'No hay un solo día en que William y yo no deseemos que estuviera viva. Nos preguntamos qué clase de madre sería ahora, qué papel público tendría', aseguró. Jephson explicó que el principal legado de Diana son sus propios hijos. 'Se puede apreciar en ellos muchas de sus cualidades, principalmente la capacidad de combinar realeza con el don de gentes', estimó.
Desde pequeños los príncipes acuden a homenajear la muerte de su madre.
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