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Cuando la 'b' es 'd' y el '3' es 'E'

  • Actualizado: 08 abril 2013 /

Los trastornos de aprendizaje afectan a dos niños de cada aula de clase.

    Pedirle a su hijo que haga las tareas resulta un dolor de cabeza pues ha descubierto que para su pequeño el proceso de aprendizaje en la escuela es cada vez más difícil.

    En muchos casos se trata de niños que presentan trastornos de aprendizaje, los cuales provocan un efecto negativo en cascada: primero perjudica el proceso de educación del niño y luego lo vulnera psicológicamente, factores que pueden ensombrecer su futuro.

    Algunos de los más comunes son: La dislexia, disgrafía, discalculia y las alteraciones del habla y lenguaje que impactan directamente el rendimiento escolar de los niños.

    Causas

    Las estadísticas indican que se presentan dos casos de niños con problemas del aprendizaje por aula. “Esto quiere decir que por cada 135 alumnos de un curso al menos 6 presentarán síntomas de nivel variable de algún trastorno del aprendizaje. Estos impiden y retrasan el desarrollo mental y eventualmente afectan negativamente el autoestima y las emociones”, dijo la psicóloga Magdalena Turcios.

    Algunos factores que desencadenan estos problemas son las dificultades familiares o sociales que afectan el aspecto emocional del pequeño, los cambios constantes de escuela o ciudad, la violencia intrafamiliar, el bilingüismo o conflictos entre los padres, como discusiones constantes, separación o divorcio.

    “Estos trastornos sin tratamiento, producen deserción escolar, analfabetismo, baja autoestima, retraimiento, ansiedad, depresión, estrés juvenil. En casos de efectos severos, puede aparecer ideación o intento de suicidio ya que el niño afectado puede sentirse ‘inútil’ o ‘inadecuado’ para sus propios objetivos o metas”, agregó Turcios.

    Trabajo en equipo

    La ayuda de los padres de familia y maestros resulta trascendental para superar este tipo de trastornos a tiempo.

    Lo primero que debe realizar el docente es informarse al respecto. “Los maestros deben racionar el trabajo que se asigna a cada alumno con problemas, deben individualizar el nivel académico según las necesidades de cada niño, para que este se sienta satisfecho y capaz de cumplir con las asignaciones”, explicó Fanny Handal, directora de la escuela Our Second Home. Los padres de familia deben ser pacientes.

    “Estimulando positivamente los logros obtenidos, mantener comunicación constante entre orientador y los docentes, pero lo más importante brindarle amor y cariño a su hijo”, puntualizó Seskia Caraccioli, directora de la Asociación Noroccidental de Escuelas Privadas Bilingües de Honduras (Anepbh).

    Consejos

    Forzar al niño a trabajar más, no funciona. Puede ser que se esté esforzando al máximo, pero simplemente no puede procesar la información correctamente.

    Las preocupaciones escolares no deben convertirse en punto focal de las discusiones entre usted y su hijo ya que lo hará sentirse más derrotado.

    Es necesario encontrar actividades fuera de la escuela que ayudarán a su hijo a desarrollar una autoestima positiva.

    El rol de los padres debe ser de guía: no resolver los problemas sino más bien darles las alternativas para que ellos puedan tomar sus propias decisiones. Es decir no crear en ellos dependencia.

    Identifíquelo

    Dislexia: deterioro de la capacidad lectora, es decir, de identificar correctamente las letras del abecedario. Confunde las letras “b” y “d” y la “p” y “q”, entonces tendrá dificultad para distinguir entre arriba-abajo.

    Disgrafía: Las letras que traza un niño con disgrafía son demasiado grandes, espaciadas y generalmente las escribe en forma descendente para formar una oración o texto de difícil comprensión.

    Discalculia: El niño no comprendeel significado del lugar que ocupa cada cifra dentro de una cantidad y a medida que las cantidades son mayores y tiene ceros intercalados, la dificultad aumenta.

    Alteraciones del habla y del lenguaje: Los más frecuentes son de pronunciación, de la expresión de lenguaje y de la comprensión. En algunos casos la capacidad para la expresión oral es inferior al nivel adecuado para su edad mental, pero el de la comprensión del lenguaje está dentro de los límites normales.