Meghan Markle era controlada hasta por sus joyas

Desde antes de casarse con el príncipe Harry, la duquesa de Sussex recibía llamados de atención sobre sus accesorios de vestimenta.

Meghan Markle quedó frustrada con el grado de control que ejercía la Famlia Real desde antes de su matrimonio con Harry.
Meghan Markle quedó frustrada con el grado de control que ejercía la Famlia Real desde antes de su matrimonio con Harry.

Los Ángeles, EEUU.

La biografía de los duques de Sussex titulada 'Finding Freedom' está sirviendo para desvelar detalles desconocidos sobre el cúmulo de circunstancias que les habrían empujado eventualmente a renunciar a su estatus de 'royals' y abandonar la Familia Real británica, una salida que se hizo efectiva el pasado mes de marzo.

Para Meghan Markle, una de las primeras pistas de lo que podría esperar de su vida junto al príncipe Harry llegó en los inicios de su relación, cuando recibió el primer 'llamado de atención' acerca de su vestuario.

A finales de 2016, en la época en que ella aún residía en Canadá para grabar la serie 'Suits', Meghan fue vista llevando un discreto collar de oro con las iniciales 'H' y 'M', que se cree que le regaló el nieto de Isabel II.

Ese detalle se interpretó como una confirmación indirecta de los rumores que por aquel entonces ya habían comenzado a circular acerca de la pareja, y no hizo ninguna gracia en el palacio de Kensington.

Meghan fue reprendida por llevar un collar con las iniciales H y M.

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Los autores del libro, Omid Scobie y Carolyn Durand, aseguran que la duquesa de Sussex recibió una llamada telefónica de uno de los empleados de la familia real británica para informarle de que este tipo de comportamiento, por romántico que pudiera parecerle, solo conseguiría que los paparazzi redoblaran su acoso y generaría además más titulares.

"No dijo demasiado durante la llamada, y en su lugar se limitó a escuchar los consejos que le ofrecieron. Pero tras colgar el teléfono, se sintió frustrada y alterada", afirma uno de los pasajes.

Esa conversación la dejó muy consternada, porque no entendía cómo alguien podía entrometerse y opinar acerca de las joyas que se ponía o si sonreía o no a los fotógrafos cuando se encontraba con ellos por la calle.

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Según el libro, Meghan llamó a una amiga para expresar que "no podía ganar" y se sentía "maldita si lo hacía y maldita si no" después que el día anterior internautas afirmaran que se veía "miserable" en las fotos cuando intentaba ignorar un fotógrafo y no les sonrío.

Finding Freedom estará a la venta a partir de agosto y desde ya promete detalles íntimos de la relación de Meghan y Harry así como los pormenores de la salida de la pareja de la Familia Real.

La Prensa