San Pedro Sula está insalubre. Solo ayer se dejaron de recoger 1,200 toneladas de basura porque los contratistas de desechos sólidos suspendieron sus labores.
La alcaldía les adeuda cuatro meses. El problema se arrastra desde hace varias semanas. Los recolectores, ante el impago municipal, bajaron sus recorridos de dos a uno semanal. Sin embargo, ayer los conductores de las más de 65 unidades no hicieron ningún recorrido en la capital industrial. Esto originó proliferación de basureros clandestinos, suciedad en las calles y la molestia de los ciudadanos por los olores nauseabundos que se desprenden de los desechos regados por doquier.
Las calles de los mercados, del centro y de las colonias de toda la ciudad están cubiertas de bolsas de desperdicios.
Además de los cuatro meses, se les adeuda un remanente de 2011. Representantes de la
Municipalidad recientemente prometieron pagarles, “siempre que las finanzas lo permitieran”, 500 mil lempiras al mes hasta cubrir la deuda de más de 45 millones de lempiras que tienen con los contratistas.
Esto no se cumplió, por lo que ayer fueron paralizados los camiones como una forma de presión para que la alcaldía les dé una pronta respuesta.
José Jorge Martínez, representante de los contratistas de desechos sólidos, lamenta que la ciudad se llene de basura, pero aseguró que ya no pueden continuar laborando. No tienen recursos económicos para comprar combustible ni cubrir los gastos que implica el funcionamiento diario de los camiones.
“El combustible representa el 70% del gasto mensual de las unidades. Les debemos a nuestros empleados el decimocuarto, les debemos más de un mes de salario. No podemos pagarles porque la alcaldía no nos ha pagado”, agregó. Los sampedranos son los más afectados con la contaminación que generan los promontorios de basura.Las zonas donde funcionan los mercados se inundan de desperdicios, que en muchas ocasiones están revueltos hasta con animales muertos. Saúl Bautista, residente del barrio Concepción, denunció que los negocios han bajado considerablemente sus ventas, ya que a diario en la 6 calle y 8 avenida hay cúmulos de basura esparcidos por los carreteros e indigentes, lo cual indigna a los sampedranos.
“Ese alcalde nos ha arruinado. Todos los inquilinos de unos apartamentos de aquí se fueron porque no soportaban los malos olores. Las ventas de queso y la clínica periférica también han sido afectados”.
Por su gran número de pobladores, los sectores más perjudicados por la falta de recorridos del tren de basura son Satélite, Rivera Hernández, Cofradía y Chamelecón.
Jesús Paz, director de la Unidad de Desechos Sólidos de la Municipalidad, informó que en la reunión con los contratistas, ayer por la tarde, les solicitó que buscaran la forma de conseguir el dinero para trabajar este mes.
El contratista Mario Martínez es dueño de cuatro unidades y emplea a 17 personas, a quienes les adeuda tres quincenas, ya que la alcaldía le debe aproximadamente dos millones de lempiras. “Me da pesar no poder pagarles a mis empleados, pero así como les debo a ellos, les debo a los proveedores”.
Vilma Zepeda, ayudante en la recolección de desechos desde hace 15 años, manifestó su preocupación por este problema, pues desde marzo no le pagan su salario.
“Tengo siete hijos y solo hacemos un tiempo de comida. A veces, la gente a la que le botamos la basura nos da un bocado o algún centavito y así pasamos”, contó.