Lo que comenzó como un encuentro de jóvenes en 2015 se ha convertido en uno de los movimientos cristianos más importantes de Honduras. Este año, el Congreso Soy de Cristo celebra su edición número 12 y marcará un nuevo capítulo en su historia al llegar por primera vez al Estadio Olímpico Metropolitano de San Pedro Sula.
La primera edición se realizó en 2015 bajo el lema "Por su Sangre", reuniendo a miles de jóvenes provenientes de diferentes partes de Honduras e incluso del extranjero. Desde entonces, el evento se ha desarrollado de manera continua, adaptándose incluso durante la pandemia, cuando se transmitió en formato virtual.
German Alonso Ponce, líder de la Iglesia de Cristo Ebenezer, contó que el origen del Congreso Soy de Cristo nació como una iniciativa que Dios puso en el corazón de su madre, quien durante años trabajó con la juventud de la congregación. “Queríamos dar continuidad al trabajo que mi madre había realizado con la juventud. Más allá de la danza o de los programas, ella siempre tuvo claro que lo importante era que una generación conociera a Cristo y fuera transformada por él”, expresó Ponce.
El pastor explicó que con el paso del tiempo este proyecto fue respondiendo a diferentes necesidades de la juventud y de la iglesia; evangelismo, unidad y la transición hacia nuevas generaciones, se convirtieron en algunos de los principales enfoques de esta cita masiva.
Cada edición ha tenido un lema diferente que ha marcado el mensaje central; estos han sido: "Por su Sangre" (2015), "Roguemos en su Nombre" (2016), "Eternamente" (2017), "Hupernikao: Más que Vencedores" (2018), "Inquebrantable" (2019), "Inagotable" (2020), "Gloria Futura" (2021 y 2022), "El Nombre" (2023), "Venga Tu Reino" (2024), "Una Nueva Temporada" (2025) y este año “en movimiento”.
Durante sus 11 ediciones anteriores, Soy de Cristo ha contado con la participación de salmistas y ministerios de reconocimiento internacional, entre ellos Miel San Marcos, además de aproximadamente 25 pastores invitados que han compartido mensajes dirigidos especialmente a la juventud.
El crecimiento ha sido notable las primeras ediciones reunieron entre 8 mil y 10 mil asistentes, pero con los años esa cifra aumentó hasta alcanzar aproximadamente 15 mil jóvenes por convocatoria. "La base de todo siempre ha sido la gracia del Señor. Si algo ha funcionado, ha sido porque Dios ha tenido misericordia de nosotros", expresó Ponce al referirse al incremento en la afluencia de asistencia.
Según estimaciones, cerca de 150 mil jóvenes han participado en las primeras 11 ediciones, convirtiéndolo en uno de los encuentros juveniles con mayor convocatoria en Honduras.
Para Ponce, una de las mayores satisfacciones durante estos años ha sido la oportunidad de servir y honrar a otros ministerios, fortaleciendo la unidad entre diferentes congregaciones. “Eso ha permitido construir la unidad que tanto soñamos y descubrir que hay muchos amigos y ministerios que están buscando exactamente lo mismo que nosotros: ver una generación rendida a Cristo”, manifestó.
Con el paso de los años, este evento también logró expandirse en 2025 fuera de Honduras, llegando a países como España, México y Estados Unidos, además de extenderse a diferentes ciudades de Honduras. Según Ponce, esto ha sido posible porque la intención no ha sido únicamente realizar una actividad masiva, sino compartir los dones que Dios ha entregado a cada ministerio.
"Siempre recuerdo el ejemplo de la construcción del templo de Salomón, donde cada uno aportaba diferentes recursos para levantar una misma obra. Así lo vemos nosotros. Algunas veces nos toca compartir lo que Dios nos ha dado, y otras veces nos toca aprender y disfrutar de lo que él ha depositado en otros. Así es como se edifica el Reino", dijo.
La Iglesia de Cristo Ebenezer, organizadora de "Soy De Cristo", cuenta con más de 30 años de presencia en Honduras y es considerada una de las congregaciones evangélicas más grandes del país.
Una nueva historia en el Estadio Olímpico
La edición 2026 representa un momento histórico para el Congreso Soy de Cristo, ya que por primera vez llegará al estadio Olímpico Metropolitano de San Pedro Sula, uno de los escenarios deportivos más importantes del país, con capacidad aproximada para 40 mil personas.
Para la Iglesia de Cristo Ebenezer, realizar esta actividad a este recinto es un desafío y una oportunidad para convocar a más personas. "Representa creerle al Señor en un nivel más alto y caminar con una fe mayor, pero, sobre todo, representa la oportunidad de hacer un llamado sin banderas ministeriales; un llamado al cuerpo de Cristo. Nuestro deseo es que la Iglesia pueda unirse por una causa mucho más grande que nosotros: esta generación", expresó Ponce.
Las actividades en San Pedro Sula iniciarán el jueves 6 de agosto, con una reunión en el auditorio de Ebenezer a partir de las 6:30 de la tarde. La programación comenzará el viernes 7 en el mismo lugar, con otro tiempo especial de enseñanza y adoración.
El día esperado será el sábado 8 de agosto, cuando miles de jóvenes se reunirán en el estadio Olímpico Metropolitano a partir de las 5:00 pm para vivir una jornada especial de música, predicación y adoración. Mientras que el cierre del congreso se llevará a cabo el domingo 9 en horario matutino en las instalaciones de la iglesia.
Sobre las expectativas para esta duodécima edición, Ponce explicó que para la iglesia la cantidad de asistentes no es el principal indicador de éxito, sino las vidas transformadas. "Ese número probablemente nunca lo podremos medir con exactitud, pero ese siempre será nuestro verdadero indicador. Más que un evento lleno, anhelamos que dé fruto", dijo.
El pastor agregó que el objetivo es que el mensaje del congreso tenga un impacto más allá de la concentración y contribuya a la transformación de la sociedad hondureña. “Cuando vemos una generación transformada, creemos que podemos ver una mejor Honduras como resultado de lo que Dios hizo en una generación”, expresó.
Ante los desafíos que enfrentan actualmente muchos jóvenes, como ansiedad, depresión, adicciones y falta de propósito, Ponce aseguró que Soy de Cristo mantiene un mensaje de esperanza. “Mi papá tiene una frase que siempre me ha marcado: 'Si todo lo has probado y todo te ha fallado, ven a Cristo'. Creo que ahí se resume perfectamente la gracia y la misericordia de Dios”, compartió.
Asimismo, destacó que la iglesia ha decidido centrarse en aquello que une a los creyentes y no en las diferencias. “Una de las claves de la Iglesia es dejar de enfocarse en lo que separa y comenzar a trabajar por aquello que une”, afirmó.
Aunque organiza un evento para miles de personas representan un reto, Ponce explicó que el principal desafío para la congregación no ha sido la logística, sino evaluar cada año si el proyecto continúa teniendo propósito de Dios.
"Nunca hemos querido continuar solamente porque algo funcionó o porque tuvo éxito. Cada edición nos preguntamos si esto sigue siendo trascendente para la Iglesia y útil para el Reino. Mientras sintamos que Dios sigue respirando sobre este proyecto, seguiremos caminando", indicó.
Cómo llegar al evento
Para facilitar la llegada de los asistentes, los organizadores habilitarán el transporte. Los autobuses estarán recorriendo diferentes colonias para trasladar a la congregación, además de contar con un punto de salida desde la gasolina Puma para quienes necesiten movilizarse hasta el estadio.
La entrada será gratuita. Además, como parte del compromiso social de la iglesia, cada año se impulsan campañas voluntarias de recolección de alimentos no perecederos, las cuales posteriormente son entregadas a personas y familias que requieren apoyo.
Como parte de la tradición de esta actividad, también se presenta una camiseta oficial con un mensaje alusivo al lema de cada edición. Esta prenda se ha convertido en un recuerdo representativo para los asistentes y está disponible para quienes desean adquirirla.
La música continúa siendo uno de los elementos más esperados del evento. El grupo de alabanza Nuestro Legado y Olivos Verdes de Ebenezer participa en cada edición y se ha convertido en uno de los momentos más disfrutados por los presentes, gracias a su trayectoria y reconocimiento dentro del país. Asimismo, los grupos de danza preparan presentaciones especiales con anticipación para ofrecer momentos de adoración durante la jornada.
Después de 12 años de organizar el evento más importante para la juventud en Honduras, German Alonso Ponce exteriorizó que uno de sus mayores sueños es que las próximas generaciones puedan tomar la responsabilidad de continuar con este legado. “Mi mayor alegría sería ver a mis hijos, ya los hijos de todo este equipo y de toda la Iglesia, continuando lo que Dios comenzó en nuestra generación”, concluyó.
Actualmente, cerca del 60% de la congregación Ebenezer en San Pedro Sula está conformada por jóvenes menores de 30 años, resultado que la iglesia atribuye al trabajo realizado durante los años del Congreso Soy de Cristo.