Evolucionando de manera satisfactoria y bajo vigilancia médica se encuentra la joven diagnosticada con sarampión la semana pasada en la comunidad de Corinto, municipio de Omoa, Cortés, quien habría estado expuesta al virus durante una visita a Guatemala.
El caso fue confirmado por la Secretaría de Salud el sábado 6 de junio y se convirtió en el tercer contagio importado de sarampión registrado en Honduras, luego de casi tres décadas de que el país fuera declarado libre de esta enfermedad.
Fuentes consultadas por LA PRENSA informaron que la paciente es una estudiante de enfermería de nacionalidad guatemalteca, de 19 años, y residente de Corinto, que debido a su proceso de formación académica viaja con frecuencia a ese país.
De acuerdo con la información, al momento de buscar atención médica, la joven presentaba un cuadro clínico complejo, con neumonía, conjuntivitis e indicios de encefalitis, una inflamación cerebral considerada una de las complicaciones más graves del sarampión.
Ante esta situación, el equipo médico del hospital de Puerto Cortés, donde está recibiendo atención médica, implementó un abordaje multidisciplinario para poder estabilizar su condición.
Al respecto, la doctora Evelyn Bueso, jefa de la Región Sanitaria de Cortés, confirmó que la paciente continúa bajo vigilancia médica, debido a que presentó complicaciones asociadas al sarampión, por lo que tuvieron que recurrir a interconsulta con especialistas de diferentes áreas, pero que actualmente se encuentra estable.
La funcionaria explicó que, tras la confirmación del caso, se activaron de inmediato los protocolos establecidos para enfermedades altamente contagiosas. Equipos de la región se desplazaron a Corinto para ejecutar un cerco epidemiológico en los alrededores de la vivienda de la paciente.
“Procedimos a realizar el cerco epidemiológico junto con el epidemiólogo de la región y el centro de salud de Corinto para vacunar a las personas que viven alrededor de la casa de ella. Abarcamos casi dos cuadras, vacunando a los vecinos”, detalló Bueso.
Además de las jornadas de inmunización, el personal sanitario desarrolló actividades educativas dirigidas a los habitantes del sector para informar sobre los síntomas del sarampión, cómo se transmite y las medidas recomendadas para reducir el riesgo de contagio.
Bueso también informó que la afluencia a los puestos de vacunación aumentó después de que la Secretaría de Salud estableciera como obligatoria la vacuna contra el sarampión para las personas que viajen a países con circulación activa del virus, entre ellos Guatemala, El Salvador, México, Estados Unidos y Canadá.
No obstante, pese al incremento en la asistencia, la Región Sanitaria de Cortés mantiene su preocupación por la baja participación de niños menores de cinco años en las jornadas de inmunización, uno de los grupos prioritarios de la campaña nacional de vacunación, que concluirá este viernes 12 de junio.
“La vacunación ha mejorado después del decreto emitido por Salud, pero aún hay padres que se resisten a traer a sus niños menores de cinco años a vacunar. Les hacemos un llamado, recordándoles que las vacunas son seguras y gratuitas”, dijo la funcionaria.
Riesgos de la enfermedad
Cabe destacar que el sarampión es considerado una de las enfermedades más contagiosas del mundo y puede propagarse rápidamente en poblaciones con bajas coberturas de vacunación.
Sus síntomas suelen comenzar con fiebre alta, tos persistente, secreción nasal y ojos enrojecidos o llorosos. Posteriormente pueden aparecer pequeñas manchas blancas en el interior de las mejillas, seguidas de una erupción cutánea que inicia en el rostro y se extiende progresivamente al resto del cuerpo.
Aunque muchas personas se recuperan sin complicaciones, la enfermedad puede provocar neumonía, encefalitis, diarrea severa y otras afecciones graves, especialmente en niños y personas no vacunadas.
Asimismo, contraer sarampión durante el embarazo representa un riesgo tanto para la madre como para el bebé, debido a que puede ocasionar un parto prematuro y bajo peso al nacer.
La preocupación de las autoridades hondureñas coincide con las advertencias de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según datos divulgados por el organismo, en 2024 se registraron alrededor de 95,000 muertes por sarampión en el mundo, la mayoría en niños menores de cinco años que no habían sido vacunados o no completaron su esquema de inmunización.