10/05/2026
01:19 AM

Hasta L200 al mes dan padres de merienda

Para pago de vigilancia y maestros los padres tienen que desembolsar dinero con el que a veces no cuentan

Aunque la Secretaría de Educación asegura que ningún padre de familia debe gastar un tan solo centavo en matrícula o merienda escolar para sus hijos, en la mayoría de escuelas de San Pedro Sula estos pagan “contribuciones”.

En los centros educativos de mayor población estudiantil se paga al menos L200 al mes para pagar vigilantes y aseadoras.

En los de menor rango de alumnos se paga quincenal cerca de L50 para costos como el agua y otros alimentos de la merienda escolar a pesar que la Dirección Departamental ya les envió los ingredientes básicos para la comida a cada escuela.

“La vigilancia es para la seguridad de los niños ya que el Gobierno no nos ofrece garantías para eso”, dijo Ofelia Martínez, otra madre de familia.

Las autoridades de Educación han anunciado en varias ocasiones que los padres de familia que estén obligados a pagar cualquier cantidad de dinero a las escuelas o colegios públicos lo denuncien; no obstante, la mayoría de contribuciones son propuestas por las sociedades de padres de familia y se aprueban por mayoría, aunque una parte no esté de acuerdo.

En algunos centros como la República de Cuba y Francisco Morazán también se paga por la contratación de maestros de inglés y computación ante la falta de plazas. En estos centros las autoridades también realizan actividades para recolectar dinero y no presionar a los padres.

En las escuelas del casco urbano, los padres aportan dinero para cambiar el menú en diferentes días. “Algunos traen pastas, otros tortillas, huevos, frijoles. Ellos se ponen de acuerdo y tratan de darles meriendas diferentes a los menores”, dijo Helmer Reyes, director de la escuela José Trinidad Cabañas.

“Nos parece algo arbitrario, pero si la mayoría de padres elige pagar nosotros no podemos meternos en eso”, dijo Marlon Escoto, secretario de Educación.

Doble jornada

Escuelas como la anterior del barrio Guamilito y la Ramón Rosa de Paz Barahona en San Pedro Sula no aplicarán la doble jornada porque ampliaron su matrícula a séptimo y octavo grado por “necesidad de educar”, según sus autoridades.

Ellos, al igual que otros cinco centros educativos de la ciudad que han tomado la misma decisión, argumentan que las órdenes del ministro Marlon Escoto el año anterior fue “convertir las escuelas en Centros de Educación Básica” y ellos “están cumpliendo con esta orden”.

Sin embargo, la Dirección Departamental de Educación considera como “fuera de lugar” la postura de las escuelas de una sola jornada que ahora se han convertido “clandestinamente” en centros básicos para “esquivar la doble jornada”.

“Esta escuela nunca ha tenido mucha población de estudiantes y muchos padres cuyos hijos están aquí vienen desde lejos, porque el año pasado les entregaron el Bono Diez mil y a la poca población les convenía y los matricularon. Ahora que les piden jornada extendida dicen que viven muy lejos”, dijo un padre de familia de la escuela Ramón Rosa, molesto porque no aplican la doble jornada.

“Les hemos dicho a los directores de estos centros que no hay permiso de conversión sino muestran la firma de autorización del ministro de Educación”, manifestó Sara Sambulá, Directora Departamental de Cortés.

Debido a esta advertencia, tales autoridades han buscado en reiteradas ocasiones a Escoto en sus visitas a San Pedro Sula sin que este los reciba; sin embargo, siguen funcionando como centros básicos.