26/05/2022
03:00 PM

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Fiscalía investiga abandono de la cárcel en La Acequia

Monseñor Rómulo Emiliani fue llamado a declarar como expresidente de la fundación proconstrucción, pero renunció cuando pasó a manos del INP.

San Pedro Sula

Con maleza y abandonada está la construcción del centro penal de La Acequia, una comunidad cercana a Naco, Cortés.

Ahí en un terreno de 200 manzanas se comenzó a concretar el sueño del comité proconstrucción granja penal que después se convirtió en una fundación liderada por el monseñor emérito, Rómulo Emiliani.

El costo de la cárcel en ese momento era de 399 millones de lempiras. Con la Fundación se invirtieron L160 millones y hubo avances en el proyecto con aportes gubernamentales y actividades de la fundación.

Antecedente

La construcción de esta prisión surgió luego que el 17 de mayo de 2004 perecieran 107 privados de libertad que estaban en la celda 19 del centro penal de San Pedro Sula como consecuencia de un pavoroso incendio. La cárcel sampedrana estaba en medio del barrio Cabañas. Las fugas, incendios, hacinamiento, estaban a la orden del día. Ante esta situación, el entonces presidente Ricardo Maduro juramentó a monseñor Rómulo Emiliani como coordinador del comité para la construcción de un nuevo penal. Dos años después, el Gobierno de Manuel Zelaya mediante decreto ejecutivo número PCM 15-2007 publicado en La Gaceta creó la comisión.

En 2016, el proyecto pasó a manos del Instituto Nacional Penitenciario (INP) con el argumento de que era necesario un rediseño y había que ajustarse a las políticas penitenciarias.

La fundación renunció a seguir con el proyecto. Se construyeron seis módulos cuando la fundación estuvo al frente y un cerco para delimitar 135 manzanas de tierra, cinco torreones, aduana de control, dos edificios para dormitorios de custodios y otras obras ya a cargo del INP.

Pero todas esas obras se están deteriorando. El óxido y la maleza tienen atrapados los barrotes, y pese al compromiso de las actuales autoridades de retomar el proyecto no se logró finalizar y está abandonado.

Acción

Al cerrar el penal en San Pedro Sula, catalogado como uno de los más peligrosos del país, era urgente finalizar el de Naco y por ellos estas actividades deben retomarse, dijo Luis Larach, expresidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés, quien fue uno de los impulsores del proyecto y formó parte de la fundación proconstrucción del penal de Naco.

El empresario de la idea que se retomen los trabajos porque se ha invertido una buena cantidad de fondos en un proyecto que es necesario finalizar.

El obispo Rómulo Emiliani conversó ayer con LA PRENSA desde el extranjero y dijo que lo que más desea es que se termine de construir el presidio de Naco.

“Hay que unir fuerzas voluntarias, o sea sin remuneración alguna, el Gobierno, y hacer una obra notable”.

Queremos que esos 2,500 privados de libertad estén en celdas de dos personas cada una, con talleres, campos de juego, capilla, sala para visita familiar, sala para practicar juicios, enfermería, edificio para la Policía”, dijo.

Investigación

El abandono del proyecto y los fondos que se han invertido ya son parte de una investigación que realiza el Ministerio Público (MP) a través de la Fiscalía Especial para la Transparencia y el Combate a la Corrupción Pública.

El obispo Emiliani confirmó que se le llamó a declarar por la paralización de la obra y él se presentó al país a aportar los datos requeridos. La toma de declaraciones sigue por parte del MP y esperan información gubernamental.