Las zonas aledañas a la biosfera del Río Plátano están siendo catastradas.
Con el fin de reducir la presión migratoria y la ocupación de nuevos colonos en la biosfera del Río Plátano y evitar conflictos de tenencia sobre la tierra y la violencia que la indefinición de la propiedad desata, el Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal Áreas Protegidas y Vida Silvestre con el apoyo financiero del Banco Alemán para el Desarrollo KFW, ejecutan en Dulce Nombre de Culmí el proyecto de Ordenamiento Territorial Comunal y Protección del Medio Ambiente en Río Plátano (Protep), que elabora un barrido catastral.
En total 188,177 hectáreas de tierra están siendo medidas por un equipo de 30 personas, entre ellas promotores, técnicos, asistentes de las comunidades y personal de logística y un equipo de trabajo que se apoya con un tablero, una cinta métrica, una brújula y un equipo GPS de alta precisión.
“Nuestro propio catastro es un poco modesto. En el año 2011 llegamos a un acuerdo con Protep sobre un trabajo catastral, que fortalece nuestra institución”, dijo Rita Chaver, alcaldesa de Dulce Nombre de Culmí.
“El trabajo del catastro es muy arduo. Dependiendo del territorio adonde se aplica, nuestro personal cruza ríos, sube montañas, aguanta las inclemencias del clima y las fuerzas naturales.
El proyecto anterior del Protep hizo un amplio catastro en la zona de amortiguamiento dentro de la biosfera del Río Plátano.
El personal está trabajando en el levantamiento catastral fuera de este Patrimonio de la Humanidad, con el objetivo de regularizar la tenencia de la tierra y promover el desarrollo local comunitario”, dijo Carlos Pineda, coordinador nacional del Protep.