En un acto vergonzoso se convirtió ayer la mesa de diálogo para reformar la Ley Educativa del país.
Padres de familia, maestros, alumnos, diputados y autoridades educativas se presentaron a la mesa de concertación en San Pedro Sula, pero lo que menos hubo fue propuestas para mejorar el sistema educativo.
El diálogo para presentar estos cambios terminó en gritos, desorden y hasta alumnos desmayados.
El evento comenzó a eso de las nueve de la mañana en Expocentro. Después de los actos protocolarios, la primera participación se le otorgó a un líder estudiantil del instituto José Trinidad Reyes.
Los colegiales fueron tajantes y presentaron un planteamiento con cinco puntos y, si no se los cumplen, amenazan con mantener tomados los institutos.
Piden que se presente un documento firmado por el presidente del Poder Legislativo, en el que se retira definitivamente el anteproyecto de Ley General de Educación.
Otro punto es que se derogue la Ley de Incentivos a la Participación Comunitaria para el Mejoramiento de la Calidad Educativa, que cese la represión contra los estudiantes y se desmilitaricen los institutos.
Como último punto solicitan un plazo mínimo de un año para presentar un proyecto con nuevas reformas de la ley.
El desorden
Desde el principio de la concertación, los colegiales se mostraron molestos.
En el momento en que se exhibía el video con un mensaje del mandatario Porfirio Lobo Sosa y del presidente Congreso Nacional Juan Orlando Hernández, los participantes abuchearon.
Minutos más tarde empezaron a protestar por la presencia policial y exigieron que los uniformados se retiraran del salón.
Los alumnos se levantaron de las sillas y después de varias discusiones abandonaron la mesa de concertación.
“Nos tomaron videos y fotos y por eso pedimos que se vayan del salón. Ellos no son parte del diálogo”, manifestó Lenín Dubón, alumno del JTR.
Fredy Melgar, padre de familia, expresó que la filmación de los estudiantes era un acto represivo.
“Los delincuentes están en la calle. Allá deben estar los policías”, aseveró.
Héctor Iván Mejía, jefe policial, dijo que no permitirían que se pusiera en riesgo a los reunidos en el salón.
“Con la situación en Tegucigalpa no podemos permitir que algo similar ocurra acá. Son un grupo de muchachos malcriados que se sienten con el derecho de irrespetar a las demás personas”, señaló Mejía.
Brenda Flores, diputada del Congreso Nacional, aseguró que se tomarían todas las propuestas presentadas en el diálogo, que concluyó con menos de la mitad de participantes con que empezó.
Mesas de trabajo también se reunieron en Tegucigalpa
Las mesas de trabajo se trasladaron a otros centros de la capital hondureña para afinar detalles del documento que cada grupo presentará la próxima semana al Congreso Nacional.
Los debates se suspendieron algunas horas luego del incidente provocado por los estudiantes, pero fueron reanudados por los miembros de las mesas.
Para garantizar la seguridad de los participantes, entre ellos académicos, estudiantes, padres de familia, miembros de organizaciones magisteriales y de la sociedad civil, dichas mesas se instalaron en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, Escuela Nacional de Música y el Instituto Nacional de Investigación y Capacitación Educativa.
Cada grupo de trabajo recopiló la información surgida de la última reunión en el Poder Legislativo y la orientó de acuerdo con los contenidos que deben plantearse en cada mesa.
Posteriormente se organizaron plenarias para discutir los avances.
Las mesas de trabajo continuarán en diferentes departamentos del país hasta abarcar todos los sectores involucrados.