Alarmadas están las autoridades de la Cruz Roja porque cada vez son menos los donantes voluntarios que asisten a los diferentes centros de captación del sangre que hay en la ciudad.
Glenda Arriaga, jefa médica de la institución, contó que durante enero apenas cinco personas han llegado a donar. La cifra es muy por debajo de los que necesitan que lleguen.
“En esta temporada siempre tenemos una baja, pero lo cierto es que nunca logramos alcanzar la cantidad de donantes idóneos para mantenernos abastecidos. Lamentablemente la gente no tiene conciencia de lo importante que es ayudar a la Cruz Roja, pues cada pinta cuenta para salvar vidas”.
La doctora explicó que la mayoría de las personas que acuden es porque tienen algún familiar enfermo que requiere de alguna intervención. “Los hospitales exigen a la gente que contribuya con sangre cuando alguien va a ser operado por cualquier emergencia que se pueda presentar”.
Dejo entrever su preocupación por no poder responder a un 100% en el abastecimiento de los diferentes centros hospitalarios de la ciudad y otros
de la región noroccidental debido a la escasez.
“Nos preocupa porque no alcanzamos abastecer totalmente
los centros asistenciales, si esto no mejorar puede ocasionar muertes”. Al mes atienden alrededor de mil donantes, pero de estos solo 100 son voluntarios; lo que deja un déficit de tres mil unidades.
“Esta cifra es muy poca en comparación con la cantidad de personas que viven en la ciudad. Según las normas de Salud, la captación debería ser de al menos el 5% del total de la población. Pero nosotros no llegamos ni al 0.09%”, aseveró Arriaga.
Cirugías en riesgo
La alarma por la falta de donantes se debe al temor de que se suspendan cirugías por no tener reserva en los bancos de sangre.
Explicó que desde los 17 años las personas ya pueden convertirse en donantes, pero muy pocos están interesados en hacerlo.
“La edad de los voluntarios que nos visitan anda entre 25 a 35 años.
La mayoría solo vienen una vez al año, pero lo ideal sería que lo hicieran tres veces”.
Arriaga dijo que están esperando el inicio de las clases en las universidades y colegios para lanzar campañas.
Las unidades que se obtienen de los voluntarios están dirigidas para las emergencias de los hospitales.
En el Mario Catarino Rivas se necesita de 50 a 60 pintas diarias. “Nosotros tenemos de 70 a 80 cirugías, cantidad que se eleva los fines de semana y por eso necesitamos estar abastecidos”, declaró Carlos Caballero, director del Rivas.
Caballero informó que durante los últimos días de 2012 se disparó la cifra de unidades que se requerían para poder responder a la gran demanda de heridos por armas de fuego y arma blanca que llegaron a la sala de emergencia de cirugías.
Otro problema que aqueja a la Cruz Roja es la deuda que el Gobierno tienen con la institución, les adeuda salarios, y servicios básicos.