Más noticias

Más de 340,000 hondureños no han recuperado su empleo

Pese a que la economía ya se reactivó, tras la pandemia y las tormentas Eta y Iota, hay quienes siguen suspendidos y lo denuncian ante la Secretaría de Trabajo.

SAN PEDRO SULA

A partir de datos oficiales, en el país aún se encuentran desocupadas 348,858 personas a raíz de la pandemia y las dos tormentas tropicales que golpearon a finales de 2020.

Debido a la emergencia por el covid-19, el Gobierno determinó aplicar el recurso de suspensión laboral como un salvavidas para las empresas, pero esto era temporal y hasta que se reactivará la economía; pese a esto, ciudadanos llegan a la Secretaría de Trabajo en San Pedro Sula a denunciar que siguen suspendidos.

“Hay algunos que tienen uno o dos años suspendidos y las empresas están laborando”, dijo una fuente a LA PRENSA.

Datos

34.7% de las micro empresas
tuvieron que suspender o despedir a sus empleados por la pandemia y el 36.8% de la pequeña.

5% más al promedio nacional
Los resultados de un informe indican que en el valle de Sula el nivel de suspensiones y despidos fue un 5% más.

En 2020, el año más crítico de la pandemia y además del paso de las tormentas Eta y Iota, dejó como resultado 447,774 personas desocupadas, según los resultados de la Encuesta de Hogares del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) 2020.

En 2021, los resultados de esta misma encuesta revelan que aún se encuentran desocupados 348,858 hondureños.

“Ese total puede incluir personas que perdieron su empleo y no lo han podido recuperar, así como personas que buscan activamente su primer empleo”, reconoció Juan Carlos Sikaffy, presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).

En octubre de 2020 en un diagnóstico realizado por Cohep se reveló que solo el 30% de las empresas consultadas pudieron reactivar o recontratar personal.

Desde 2020 y hasta agosto de 2021 la Secretaría de Trabajo recibió 1,446 solicitudes de suspensión que representa un total de 163,234 trabajadores del sector formal de la economía.

“Consideramos que el impacto en la suspensión y cancelación de empleos fue aproximado de unos 500,000 empleos”, señaló Sikaffy.

Los problemas enfrentados por las empresas durante el paro de siete meses en 2020 dejó como resultado el 10.2% de empresas que no pudo recuperarse a su nivel anterior a la pandemia y un 59.4% se recuperó parcialmente.

El líder empresarial explicó que en 2021, la actividad económica se recuperó parcialmente. De acuerdo con el Banco Central de Honduras, se estima que el producto interno bruto crecerá entre el 10 y el 11%.

“En cuanto al empleo según datos del INE, hay 3,722,370 ocupados, es decir, un aumento de 66,716 personas más ocupadas en comparación con 2020”, detalló.La inversión reflejó unos 426.2 millones de dólares al tercer trimestre de 2021.

En cuanto a la inversión extranjera, estiman que alcanzó los 605.6 millones de dólares en 2021 y puede alcanzar los 648 millones al cierre de 2022.

Carlos Madero, secretario de Coordinación General de Gobierno y exministro de Trabajo, declaró que el proceso de suspensión ya finalizó, es decir, que quienes fueron suspendidos deben estar en su puesto de trabajo.

“No amerita, con la economía abierta una suspensión y si hubiese un trabajador suspendido esa suspensión no se aplica; si es así, deben buscar la ayuda de un inspector de Trabajo”, aseveró.

Madero explicó que esto podría incurrir en un despido indirecto y el trabajador puede reclamar sus derechos.

En cuanto a empleabilidad, el valle de Sula representa más del 40% del total del país.Madero indicó que San Pedro Sula es la parte de Honduras con la tasa de desempleo más baja.

El funcionario vaticinó una recuperación fuerte de empleo por las inversiones nacionales y extranjeras que se desarrollarán este año. “Hay varias inversiones en camino, probablemente más de 300 millones de dólares en inversiones sobre todo en la zona norte”, contó.

Roberto Aguilar era guardia de seguridad en una empresa y a raíz de la pandemia lo suspendieron de sus labores inicialmente por cuatro meses; no obstante, le ampliaron la suspensión tres veces y cada una por cuatro meses hasta que el día que le tocaba reintegrarse lo despidieron.

“Todo ese tiempo sin recibir salario, pero con la esperanza de seguir teniendo empleo”, lamentó.

Aguilar fue despedido junto con un grupo de compañeros luego de haber estado suspendido por 12 meses.