El crecimiento desordenado pone en riesgo el agua en San Pedro Sula

El servicio de agua en la ciudad está concesionado desde el año 2000.

Dos niños intentan pescar en la laguna de Jucutuma, la que recuperó su nivel en las tormentas de noviembre pasado.
Dos niños intentan pescar en la laguna de Jucutuma, la que recuperó su nivel en las tormentas de noviembre pasado. /

San Pedro Sula, Honduras.

Las inundaciones de noviembre provocadas por Eta y Iota son un aviso y si no se presta atención, en un futuro cercano podemos tener problemas de escasez de agua.

La advertencia hecha por expertos y aunque la ciudad en este momento no tiene problemas de suministro, según la concesionaria, es necesario recordar que lugares que tuvieron agua en abundancia hoy enfrentan problemas.

La Capital Industrial es la única ciudad en Honduras con su servicio de agua concesionado por 30 año, de los cuales ya van 21.

El 22 de marzo fue declarado como Día Mundial del Agua por resolución de la ONU en 1993 y busca recordar la relevancia de este líquido enla vida del planeta.

Diana Betancur, ingeniera civil y experta en saneamiento ambiental, dijo que en San Pedro Sula el servicio de agua cubre cerca del 95% del área habitada, pero lamentablemente no es de calidad para todos.

LEA: Denuncian 3 meses sin salario en hospital móvil y Leonardo Martínez

“El servicio se mide por la calidad, cantidad, continuidad y cobertura de agua. Ante la inequidad del servicio, varios sectores se ven afectados por problemas de la calidad, cantidad o por fallas frecuentes”, señaló.

En términos comparativos estamos relativamente en mejores condiciones que la población de Tegucigalpa, de La Ceiba y del resto del valle de Sula.

“La población en general debe tomar conciencia que sin agua no hay futuro, no hay salud, ni bienestar, ni desarrollo. Los jóvenes deben ser educados con base en nuestra realidad y a los riesgos a que el municipio está confrontado por la débil protección de este vital recurso. El esfuerzo debe ser asumido por todos”, recomendó.

Betancur asegura que hay realidades que no se pueden obviar, como la reducción de la zona de reserva en 2013, las múltiples actividades sin control en la zona de reserva de El Merendón.

“Los ríos de la ciudad reciben aguas residuales y estos impactan negativamente en los ecosistemas y afectan a poblaciones de personas, de vida animal y vegetal aguas abajo”, explicó. Betancur dijo que no hay control en el consumo de agua subterránea de parte de la empresa privada.

Lamentó que en 20 años de concesión de los servicios de agua y saneamiento no se trata ni siquiera un metro cúbico de agua residual, por lo que los afluentes contaminan los cauces de ríos hasta llegar al mar.

Acciones

La relacionista pública de Aguas de San Pedro, Dina Bulnes, dijo que actualmente han invertido más de 75 millones de dólares para mejorar y expandir los servicios y más de 200,000 dólares para la gestión de manutención de los sistemas de agua potable y alcantarillado de la ciudad, dando una cobertura de 98% en agua potable y 83% en alcantarillado sanitario.

Detalló que parte del proceso de prestar el suministro de agua potable a la ciudad se inicia con la captación del agua y su conducción a los sitios de tratamiento, manteniendo la red de distribución en las condiciones que garantice la continuidad del servicio desde los tanques de almacenamiento hasta la ubicación del cliente, obteniendo un producto apto para el consumo humano que cumple con las normas de calidad nacional.

La ingeniera ambiental Lilian Espinoza explicó que es urgente detener la deforestación y permisos de urbanización de la cuenca alta, de donde viene el agua nuestra; además, impedir que haya más asentamientos ilegales también.

“Fallamos en no aplicar la ley con rigor, permitir el crecimiento desordenado, y se deben preservar las zonas de recargas, pues estas alimentan los acuíferos e impiden las inundaciones”, dijo Espinoza.

Reiteró que al cambiar el uso del suelo de donde antes había bosque por zonas con techos o pavimentos o concreto tendremos más escorrentía durante las lluvias lo que provocará inundaciones y menos retención de agua para ser usada como potable. Alertó que las secuelas de los huracanes son un aviso de lo que podemos enfrentar.

La Prensa