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Dos mujeres y un joven son los finalistas del premio Quetglas

Los candidatos fueron seleccionados de un grupo de 24 nominados de diferentes partes del país gracias a sus proyectos de labor social

“Los tres finalistas hacen una labor invaluable en el país, todas dignas de reconocer”, dijo Jorge Ramírez, Gerente de Osovi
“Los tres finalistas hacen una labor invaluable en el país, todas dignas de reconocer”, dijo Jorge Ramírez, Gerente de Osovi

San Pedro Sula, Honduas.

La fundación Obras Sociales Vicentinas (Osovi) celebrará el próximo jueves 26 de septiembre la sexta edición de los premios Quetglas 2019.

Leticia Guerrero, Rodrigo Amador y Gloria López son los tres candidatos a recibir este año el anhelado galardón, el cual reconoce y resalta a ciudadanos que trabajan en favor de los más necesitados en Honduras.

Los finalistas fueron elegidos entre un grupo de 24 nominados que residen dentro y fuera del país.

Jorge Ramírez, gerente de Osovi, dijo que la terna seleccionada ha desarrollado actividades de impacto y relevancia social, y lo más importante, han logrado transformar, integrar y mejorar la calidad de vida de las poblaciones más desfavorecidas, ayudándolas a superar las limitaciones físicas, económicas y sociales.

Criterios para seleccionar al ganador:
1. Debe ser persona natural, no instituciones o fundaciones
2. Edad mínima del nominado 15 años
3. Tiempo de asistencia a beneficiados
4. Cumplimiento de valores cristianos y vicentinos
5. Impacto: alcance obtenido y transformación lograda
6. Evidencia del resultado efectivamente obtenido
7. Relevancia social
8. Grado de innovación y singularidad del servicio brindado
9. Sinergias con otras personas o instituciones
10. Facilidad de réplica de la acción o proyecto a otras necesidades sociales
11. No es un premio póstumo
12. No podrán participar ninguna persona o familiar relacionada de cualquier forma a Osovi
13. Se podrán volver a nominar personas nominadas en años anteriores

Ramírez relató que la idea de crear una premiación de este tipo nació por una iniciativa de los miembros de la junta directiva de Osovi, quienes tomaron el ejemplo del recordado padre Antonio Quetglas, quien se destacó en el país por su espíritu solidario, filántropo y amistoso, lo que lo que lo motivó a fundar centros de ayuda para niños, mujeres, ancianos y personas con VIH.

Fue así que en el año 2014 se celebró la primera entrega del reconocimiento, generando gran expectativa y estimulando a otros a seguir los pasos del padre Quetglas.

Perfiles.

Leticia Guerrero (de 55 años) es una sampedrana que desde hace 10 años comenzó a proyectarse con niños afectados por alguna enfermedad y que debido a su situación económica no podían costear la compra de medicamentos y terapias.

Leticia decidió iniciar esta labor luego del nacimiento de su pequeña Dulce Marían quien nació con hidrocefalia y que hace 19 meses falleció a los 11 años debido a complicaciones de la enfermedad.

Criterios para seleccionar al ganador:
  • - Casa del Niño: 28 internos (capacidad 32)
  • - Casa de la Niña: 20 internas (capacidad 25)
  • - Casa del Joven: 20 internos (capacidad 100)
  • - Módulos de ancianos: 40 internos (capacidad 40)
  • - Granja La Esperanza: 24 internos en rehabilitación (capacidad 25)
  • - Casa del Buen Samaritano: 16 internos (capacidad 16)
  • - Jardín y Centro Básico
  • Vicentino: 295 alumnos (capacidad 550)
  • - Clínica Médica y Dental La Merced: 225 pacientes consulta externa mensual
  • - Proyecto viviendas: 150 viviendas para personas de escasos recursos (Col. San Vicente de Paúl) ya concluido el proyecto.

De la mano de fundaciones como Cepudo, Paso a Paso y Sol de Vida, Leticia ha mejorado el estilo de vida de más de 300 niños de todo el país y su objetivo es seguir hasta el último día de vida que tenga.

“Mi sueño es crear una fundación que lleve el nombre de mi niña y con ella llevar esperanza a quienes lo necesiten”, dijo.

Rodrigo Amador (de 24) es un joven universitario que a su corta edad busca hacer un cambio en la sociedad vestido de payaso visitando a niños en hospitales, orfanatos e incluso en Chamelecón, sector en el que reside.

“En mi colonia tengo un club llamado Club de Caballeros, adonde tengo un poco más de 10 niños que no tienen una figura paterna y sirvo para ellos como consejero con juegos, dinámicas, salimos a la iglesia también y hacemos otras actividades”, dijo Rodrigo.

Gloria López (de 73) lleva toda una vida dando una mano amiga a infantes gracias a su trabajo como maestra y desde hace algunos años a personas con parálisis facial debido a que tiene dos hijos que presentan el padecimiento.

Manifestó que contribuir a mejorar la vida de otros es una satisfacción que la llena de esperanza.