05/12/2022
11:44 AM

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El 30% de los hondureños se infectará de COVID-19 en junio

El científico Marco Tulio Medina advirtió que este es un escenario muy probable si la gente no cumple la cuarentena.

    TEGUCIGALPA.

    De no continuar con las medidas de aislamiento y cuarentena, Honduras se enfrenta a un panorama dramático con más del 30% de la población contagiada por COVID-19 y miles de muertos en junio del presente año, según las proyecciones matemáticas de investigadores y científicos de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah).

    Un estudio elaborado por un grupo de expertos de la Facultad de Ciencias Médicas, el Departamento de Salud Pública y la Maestría en Epidemiología de la Unah plantea un escenario aterrador en el caso de no tomarse las medidas necesarias para mantener el aislamiento social.

    El estudio se basa en el modelo SIR, que se clasifica de la siguiente forma: susceptibles, personas que no tienen aún inmunidad a la enfermedad y pueden ser infectadas. Infectadas: personas positivas que pueden ser sintomáticas o asintomáticas y tienen la capacidad de infectar a otras personas, y recuperadas: personas que se curan y pueden desarrollar inmunidad o personas que fallecen por la enfermedad.

    La OPS considera que ha habido falencias en el manejo de la cuarentena y ha pedido regular las salidas de personas a los mercados.
    En este modelo, los individuos empiezan en determinado momento como susceptibles a un agente patógeno determinado y, si se infectan, pasan al compartimento de infectados, luego estos últimos pasan al de recuperados.

    El modelo, asimismo, toma en cuenta los parámetros de tasa efectiva de contacto o número de personas que un infectado puede contagiar mientras dure la enfermedad y la tasa de recuperación; es decir, la cantidad de pacientes que recobran la salud por día.

    A partir de estos parámetros se calcula el número reproductivo básico (R cero o R0), que es la cantidad de infecciones secundarias producidas por una infección primaria en una población susceptible.

    Foto: La Prensa

    “El peor escenario es el que plantea el departamento de salud de la Universidad”: Marco Tulio Medina,
    investigador-científico
    Bajo este modelo, los investigadores plantean que to mando como base los 312 casos confirmados por el laboratorio al 8 de abril anterior, los contagios se incrementarían a 16,558 casos positivos a nivel nacional para el 30 de abril de 2020.

    Siguiendo este mismo modelo, el estudio indica que en los próximos cinco meses, Honduras estaría llegando a un máximo de 2,800,000 personas infectadas, un 30.4% de la población hondureña, al 15 de junio de 2020, estimando, además, que la epidemia finalizaría a mediados de septiembre de 2020.

    Honduras reportó sus primeros dos casos de COVID-19 el 11 de marzo anterior y hasta el 9 de abril contabilizada un total de 382 casos, de los cuales 353 son activos, 23 fallecidos y siete recuperados, con una mortalidad arriba del 7%.

    Escenario probable

    Consultado por LA PRENSA, Marco Tulio Medina, médico investigador y científico, confirmó que el citado estudio plantea uno de los escenarios a los que se podría llegar si los hondureños se resisten a cumplir la cuarentena ordenada por el Gobierno desde el 15 de marzo anterior.

    Medina ilustró que el doctor Stephen Morrison y su colega Anna Carroll, del Centro de Política Global de Salud de Estados Unidos, publicaron un reciente reporte de salud sobre el panorama que depara a Honduras por la pandemia del COVID 19.

    Explicó que Honduras se enfrenta a tres escenarios: un primero de recuperación pronta con 28,000 a 46,000 casos positivos con menos de 2,000 muertos y una tasa de mortalidad de alrededor de 3%, con reducción de la epidemia para el mes de junio de este año.

    “Este primer escenario es congruente con lo planteado por la Organización Panamericana de la Salud, con relación a que se iban a presentar en Honduras de 26,000 a 46,000 casos, con una mortalidad de menos de 2,000 personas y una tasa de letalidad de alrededor del 3%”, explicó.

    Luego, un escenario intermedio con más de 46,000 casos positivos, el peor de todos, que podría ser parecido al planteado por la Facultad de Ciencias Médicas y el departamento de Salud Pública de la Unah, este último en el caso de que la gente no tome las medidas necesarias de aislamiento social.

    “Creemos que si no se toman las medidas de aislamiento social, este tercer escenario sería el que estaría afectando a la población hondureña; pero debemos seguir trabajando, dado que estos son pronósticos y, como sabemos muy bien, un pronóstico puede variar”, agregó.

    En ese contexto, el investigador recomendó a todos los hondureños no bajar la guardia y seguir cumpliendo con las disposiciones emanadas por las autoridades de Salud para frenar el avance del COVID-19.

    Cuarta fase

    El infectólogo Tito Alvarado explicó en una entrevista concedida a LA PRENSA que el virus se ha expandido más rápido y eso ha dado lugar a que muchas personas que no presentan síntomas sean focos de contagio para otros.

    A su juicio hay un subregistro bastante alto que puede andar en al menos 300 personas positivas multiplicadas por tres o cuatro más. “La transmisión de este virus está terrible y ya lo tenemos en todos lados, entonces todo mundo debe usar obligatoriamente mascarillas para prevenirlo y usar guantes para no contaminarse en superficies”, afirmó. Alvarado dijo que Honduras no tiene la capacidad de hacerle pruebas a todo mundo para detectar tempranamente a los contagiados.

    Las Recomendaciones

    1. Continuar con medidas de aislamiento social al menos por cuatro semanas más, prorrogables a ocho semanas según el comportamiento de la pandemia en el país, impulsando el teletrabajo durante los próximos cinco meses

    2. Instaurar aislamiento riguroso en zonas de mayor incidencia de casos.

    3. Promover aislamiento riguroso para grupos de riesgo (mayores de 60 años, personas con enfermedades crónicas, embarazadas).

    4. Realizar adecuado aislamiento a personas infectadas asintomáticas y sintomáticas, con el fin de prevenir contagios en casa y en la comunidad.

    5. Realizar vigilancia epidemiológica activa, incluyendo toma de mayor número de pruebas diagnósticas.

    6. Fortalecer vigilancia epidemiológica en las aduanas terrestres, aéreas y marítimas.

    7. Conformar equipos de respuesta rápida y fortalecer a los ya conformados para el seguimiento de casos y sus contactos.

    8. Proveer de equipo de protección personal a los estudiantes y trabajadores del área de la salud y otros profesionales que se encuentran trabajando en el ámbito hospitalario y/o comunitario, como personal de aseo, policías, motoristas, guardias de seguridad, entre otros.

    9. Proveer de equipo de protección personal a proveedores de servicios, como en supermercados, gasolineras, farmacias, entre otros.

    10. Aumentar capacidad instalada en hospitales para atención de pacientes con COVID-19.

    11. Identificar a la población en infectados, expuestos (contactos de infectados) y recuperados.

    12. Realizar alianzas estratégicas entre empresa privada, academia, Gobierno y colegios profesionales para liderar acciones encaminadas a mitigar los efectos de la pandemia en el país.

    13. Actualizar e informar oportunamente los datos que se generen sobre la epidemia, así como impulsar investigaciones para la toma de decisiones basadas en evidencia.

    14. Suspender viajes o servicios de transporte que no apliquen medidas de higienización con estándares internacionales para prevenir contagios; asimismo, se deberán especificar medidas de regulación y sanciones por incumplimiento.

    15. Realizar medidas de higienización con hipoclorito de sodio en las calles y aceras de los sitios más concurridos de las ciudades, priorizando aquellas con mayor incidencia de casos.

    16. Exigir las medidas de higiene (contar con alcohol gel, mascarillas, limpieza y desinfección constante de superficies) a los comercios que proveen servicios.

    17. Conformar equipos multidisciplinarios que aporten estrategias y soluciones a problemas sociales, económicos y de cualquier otra índole producto de la pandemia a corto, mediano y largo plazo.

    18. Garantizar a la población el acceso a la alimentación y servicios básicos mientras dure el aislamiento social obligatorio.

    19. Exhortar a la población a continuar con las medidas de prevención: higiene de manos frecuentemente con agua y jabón o alcohol gel en concentración mayor al 70%, mantener la distancia física entre personas de al menos un metro, no compartir utensilios personales, comidas ni bebidas, aislar físicamente en una habitación al familiar que presente sospecha o confirmación de COVID-19, realizar limpieza y posterior desinfección del hogar con solución de hipoclorito de sodio (solución de 25 ml de hipoclorito de sodio al 5% en 1 litro de agua), especialmente cuando haya un miembro de la familia enfermo de COVID-19, mantenerse informado a través de medios oficiales.

    Cambiar modalidad de trabajo

    TEGUCIGALPA. Con el fin de asegurar el flujo económico durante la pandemia del COVID-19 se necesita cambiar la modalidad de trabajo, pero no paralizar totalmente la producción, ya que el trabajo genera riqueza para satisfacer las necesidades de alimentación, bienes y servicios.

    Así lo consideró Henry Rodríguez, jefe del Departamento de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), quien valoró que es primordial que las políticas públicas garanticen que las personas se queden en casa; pero abastecidas de alimento.

    Estimó que una parte de la población debe cambiar la manera de trabajar, es decir, que muchos pueden laborar desde la casa para seguir siendo productivos. “Una crisis como esta rompe todos los esquemas porque no lo esperábamos, ha paralizado casi todo el país y la actividad económica hasta cierta medida; pero se debe seguir trabajando, tenemos que cambiar la modalidad de trabajo, no parar el país”, sugirió.