Finaliza caótica era de Redondo: nuevo Congreso a elegir junta provisional
Sin mayorías absolutas, las principales bancadas miden fuerzas previo a elección de junta directiva definitiva que abrirá período legislativo 2026-2030
- Actualizado: 20 de enero de 2026 a las 09:06 /
El Congreso Nacional de la República se encamina este miércoles a uno de los momentos más determinantes del nuevo período legislativo, la elección de la junta directiva provisional, un paso importante para la organización interna del Hemiciclo y para definir la presidencia del Poder Legislativo durante los próximos cuatro años.
La jefatura del hemiciclo se definirá entre el nacionalista Tomás Zambrano, cuya candidatura resonó desde el inicio, y el liberal Jorge Cálix, quien emergió como la propuesta sorpresa desde las filas rojiblancas.
Con la sesión preparatoria de este día se da el cierre a la legislatura presidida por Luis Redondo (2022-2026), caracterizada por el caos, el desorden, los abuses y la parálisis legislativa, además de que llegó al cargo mediante la fuerza al no obtener los votos necesarios.
Desde tempranas horas del martes pasado, el centro de Tegucigalpa y los alrededores del Congreso Nacional permanecieron completamente militarizados, como parte de un dispositivo de seguridad destinado a evitar disturbios, protestas o interrupciones durante el proceso.
Mientras los diputados electos recibían sus credenciales en las sedes de los partidos políticos y los alcaldes en las instalaciones del Consejo Nacional Electoral (CNE), las comisiones de los partidos Nacional y Liberal se reunieron a puerta cerrada para definir cuál congresista será propuesto oficialmente, afinar consensos y evaluar el impacto político de la decisión que adoptarán.
Previamente, las comisiones de ambos partidos alcanzaron un primer acuerdo político que incluye reformas constitucionales y legales.
Las negociaciones se han extendido durante varios días debido a la falta de una mayoría absoluta. El Partido Liberal sostiene que debe presidir el Congreso como una forma de honrar el respaldo recibido en las urnas y garantizar el equilibrio de poderes, mientras que el Partido Nacional impulsa a su candidato, Tomás Zambrano, para encabezar la presidencia legislativa en el período 2026-2030.
Inicialmente, los liberales barajaban los nombres de Yuri Sabas y Marlon Lara; sin embargo, en horas de la noche cobró fuerza la postulación de Jorge Cálix, inscrito tras la renuncia de Samuel García a su diputación por Olancho.
La noche del martes, los diputados liberales sometieron a votación las tres candidaturas. Cálix obtuvo la mayoría con 24 votos de los 41 congresistas del partido, seguido de Sabas, con 13, y Lara, con cuatro. Además, Cálix fue electo jefe de bancada del Partido Liberal.
Una vez elegido su candidato, liberales y nacionalistas pactaron seguir con las negociaciones para definir al ungido definitivo, pero hasta las 10:00 de la noche no habían determinado un candidato en común.
Más temprano, el diputado Yuri Sabas confirmó que, de no lograrse un consenso para presentar una planilla unificada, las propuestas serán sometidas a votación en el Pleno. “Estamos tratando de hacer entender que el país necesita que el Partido Liberal administre el Congreso. Si no hay consenso, serán los 128 diputados quienes decidan”, expresó.
Entre los cabildeos se oye que, por antigüedad, capacidad de negociación y control de acuerdos, Tomás Zambrano aparece como favorito para asumir la presidencia, pero dirigentes del Partido Liberal han coincidido que están abiertos a ayudar a que el Gobierno camine, pero a través de una junta directiva presidida por el Partido Liberal para generar equilibrio.
Organizaciones de sociedad civil también han fijado su postura. Juan Carlos Aguilar, director de Democracia y Transparencia en la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) , señaló que esperan un Congreso que desmilitarice el debate político, elimine prácticas como subvenciones y fondos discrecionales, reforme la Ley de Contratación del Estado y fortalezca el ejercicio civil del poder.
“El nuevo Congreso tiene mucho por hacer y cuenta con las herramientas para hacerlo, todo dependerá de la voluntad política. Si existe, la reconoceremos, si no, los vigilaremos, como lo hicimos con el Congreso saliente”, advirtió.
En medio del pulso político por elegir la nueva junta directiva, el expresidenciable del Partido Liberal, Salvador Nasralla, fijó una posición firme respecto a la conformación en el Congreso Nacional. Nasralla exigió más temprano que la presidencia del Poder Legislativo sea ocupada por uno de los dos candidatos liberales, Marlon Lara o Yuri Sabas, pero sus nominados no prosperaron.
“Lo único que garantizamos es una presidencia y una junta directiva honesta”, expresó Nasralla, al advertir que si el Partido Nacional logra imponer a su candidato para presidir el Congreso, la posición del liberalismo será no integrar la junta directiva. Según dijo, ningún diputado liberal debería formar parte de una directiva que no sea encabezada por un representante del Partido Liberal.
“El Partido Liberal merece dirigir uno de los poderes del Estado por el respaldo obtenido en las elecciones, no debemos acompañar una directiva que podría tomar decisiones en contra del Congreso Nacional”, declaró.
Por su parte, la diputada Erika Urtecho expresó su confianza en que se logre un acuerdo durante la tercera ronda de negociaciones, al considerar que el país necesita estabilidad y un Congreso funcional desde el inicio del período. Urtecho recordó que ya existe un avance significativo luego de que alrededor de 90 diputados consensuaran una agenda mínima de trabajo, lo que, a su juicio, demuestra voluntad política.
Planilla, debate y votación
El Congreso Nacional que ejercerá funciones durante el período 2026-2030 se perfila como uno de los más fragmentados de los últimos años, sin una fuerza política con mayoría suficiente para imponer su agenda, lo que obligará a negociaciones constantes y acuerdos entre bancadas.
El Legislativo estará conformado por 128 diputados electos en las elecciones generales de noviembre de 2025, distribuidos entre cinco fuerzas políticas, reflejo de un electorado dividido y de un escenario político sin hegemonías claras.
De acuerdo con la declaratoria oficial del proceso electoral, el nuevo Congreso quedará integrado de la siguiente manera: Partido Nacional, 49 diputados; Partido Liberal, 41 diputados; Partido Libertad y Refundación, 35 diputados; Partido Pinu, dos diputados; Partido Demócrata Cristiano, un diputado.
Ningún partido alcanza por sí solo la mayoría simple de 65 votos, necesaria para aprobar leyes ordinarias, ni mucho menos la mayoría calificada requerida para reformas constitucionales u otras decisiones de alto impacto.
Esta composición convierte al Congreso 2026-2030 en un espacio donde la negociación será permanente. Las decisiones clave, como la elección de la junta directiva, la aprobación del Presupuesto General, reformas legales y nombramientos, dependerán de alianzas coyunturales y consensos políticos.
El Partido Nacional, aunque es la bancada más numerosa, carece de los votos necesarios para controlar el Legislativo. El Partido Liberal, por su peso numérico, emerge como un actor clave y bisagra, capaz de inclinar la balanza en votaciones estratégicas. Por su parte, Libre, aunque reduce su presencia respecto al período anterior, mantiene un bloque significativo que puede resultar determinante en negociaciones puntuales.
Los partidos minoritarios Pinu y Democracia Cristiana, con apenas tres curules en conjunto, podrían adquirir relevancia en escenarios de votaciones cerradas.
Disputa de poder
La junta directiva provisional es el órgano encargado de dirigir las primeras sesiones, validar la instalación formal del Congreso y sentar las bases para la posterior elección de la junta directiva en propiedad. Aunque su carácter es temporal, su conformación suele mostrar las correlaciones de fuerza, los acuerdos políticos y las tensiones internas entre las distintas bancadas.
El proceso se desarrolla en un contexto de intensas negociaciones entre los partidos Nacional y Liberal, que han sostenido reuniones, alianzas coyunturales y acuerdos estratégicos con el objetivo de asegurar posiciones clave dentro de la estructura legislativa, en un escenario donde ninguna bancada cuenta por sí sola con la mayoría absoluta de 65 votos.
La Ley Orgánica del Poder Legislativo establece que, al inicio de cada período, el Congreso debe instalarse formalmente mediante la elección de una junta directiva provisional encargada de conducir las primeras sesiones hasta la elección de la directiva definitiva.
La sesión de este miércoles se abrirá con la verificación de la presencia de los diputados electos y la constatación del quórum mínimo requerido para la validez de las decisiones. Posteriormente, los legisladores rendirán juramento, acto indispensable para quedar legalmente habilitados, ya que sin este requisito ninguna votación tendría efecto jurídico.
Una vez juramentados se declarará formalmente instalado el Congreso Nacional, dando inicio oficial al período legislativo 2026-2030.
El artículo 194 de la Constitución de la República establece que los diputados electos deben reunirse en juntas preparatorias para elegir la junta directiva provisional, la cual está conformada únicamente por tres cargos: presidente, vicepresidente y secretario.
Este acto está previsto para iniciar a las 10:00 de la mañana y será presidido por el titular de la Secretaría de Gobernación, Justicia y Descentralización, Tomás Vaquero, o, en su defecto, por un juez.
Durante la sesión, los partidos y bloques legislativos presentarán sus respectivas planillas, resultado de negociaciones previas y acuerdos de última hora. Antes de proceder a la votación, los diputados podrán intervenir para respaldar o cuestionar las propuestas, abrir debates sobre legitimidad y reglamento interno, así como presentar mociones de orden, suspensiones o solicitar recesos para continuar negociaciones.
Para elegir la junta provisional se requiere mayoría simple, es decir, 65 votos, la mitad más uno del total de diputados propietarios electos. El proceso forma parte de dos sesiones preparatorias que concluyen con la instalación de la primera de las cuatro legislaturas del período.
Una vez electa, la junta directiva provisional será proclamada oficialmente por la Secretaría de Gobernación, concluyendo así la participación del ministro en el proceso. Los nuevos directivos asumirán de inmediato la conducción del Congreso, cerrarán la sesión y convocarán para el próximo 23 de enero.
Según el artículo 195 de la Constitución, el viernes 23 de enero los diputados se reunirán en su última sesión preparatoria para elegir la junta directiva en propiedad, integrada por presidente, vicepresidentes, vicepresidentes alternos, secretarios, prosecretarios y secretarios alternos.
Ese día, el Pleno procederá a la elección de la directiva definitiva, luego de que las bancadas presenten sus planillas, las cuales serán sometidas a debate, discusión y votación. La planilla ganadora deberá obtener al menos 65 votos.
El 25 de enero se realizará la instalación de la primera legislatura en una sesión solemne a la que se invitará a autoridades de los distintos poderes del Estado. En ese acto, el nuevo presidente del Legislativo declarará: “El Congreso Nacional se declara constitucionalmente instalado”.
Posteriormente, el 27 de enero, el presidente del Congreso juramentará al nuevo presidente del Poder Ejecutivo, Nasry Juan Asfura Zablah, del Partido Nacional.