17/05/2022
12:01 AM

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Con la división en tres inicia rescate de Enee

El CN discute hoy el decreto sobre la escisión de la estatal en tres empresas, un proceso que debió hacerse en 2015 para ofrecer un servicio eléctrico de calidad.

SAN PEDRO SULA

El sector eléctrico nacional cuenta con los instrumentos legales necesarios para hacerlo competitivo, pero la falta de aplicación de los mismos impide fomentar la eficiencia y reducir las pérdidas.

Para hoy está previsto que el Congreso Nacional inicie la discusión y posterior aprobación del dictamen que contempla la escisión de actividades de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee), un proceso que, conforme a la Ley General de la Industria Eléctrica (LGIE), debió realizarse en julio de 2015.

La normativa establece que con el objetivo de modernizar a la estatal, debe dividirse en una empresa de generación, una de transmisión y operación del sistema, y al menos una de distribución, las cuales serán entidades propiedad del Estado a través de la Enee como matriz.

ENEE

“Este decreto crea un marco habilitante para la escisión de la Enee que fue mandada por la Ley General de la Industria Eléctrica, de manera que las nuevas empresas, que seguirán siendo propiedad del Estado de Honduras por medio de la Enee, sean eficientes y puedan competir”, explicó el comisionado de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica ( Cree), José Morán.

El funcionario agregó que “así comienza el rescate del sector eléctrico hondureño. Hay que darles capacidad y oportunidad para que las nuevas empresas puedan ser más eficientes y competir. El objetivo final es un servicio eléctrico de calidad y con menores costos para beneficio de los usuarios”, por lo que espera que el decreto sea aprobado.

Por su parte, el comisionado presidente de la Junta Interventora de la Enee, Rolando Leán Bu, dijo que quien se oponga al proceso de transformación de la estatal “está contra el desarrollo del país y el beneficio de los usuarios”.

En criterio del funcionario, la normativa vendrá a modernizar al sector eléctrico. “Tenemos equipos de trabajo como la Unidad Ejecutora de la Escisión de la Enee que recibe apoyo de organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Centroamericano de Integración Económica con auditorías externas a todo el sector”, comentó.

Por lo cual, instó al Legislativo para apoyar tales esfuerzos. “Es importantísimo que lo que se debate en el Congreso salga con éxito, porque nos conviene a todos los hondureños y vamos a salir adelante hasta que hagamos estos cambios”, añadió Leán Bu.

El comisionado presidente reflexionó que algunos sectores demandan los mismos resultados que ha mostrado el sector eléctrico de Guatemala, pero contrario al país hermano, Honduras aún no ha dado los pasos necesarios. “Estamos en un momento muy interesante con actores y técnicos muy capacitados en el sector. Ellos realizan los mejores esfuerzos para emular los ejemplos de Guatemala, Panamá y El Salvador y darle el mejor de los impulsos al sector eléctrico hondureño”, refirió.

Foto: La Prensa

Sector privado

Para Juan Carlos Sikaffy, presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada ( Cohep), después de la crisis sanitaria derivada de la pandemia, la Enee es el tema más grave que tiene el país.

“Es una arteria abierta que desangra las finanzas del Estado, es decir, a los nueve millones de hondureños que vivimos en Honduras y que pagamos impuestos”, dijo el empresario, al tiempo de advertir que por la falta de capacidad preventiva y correctiva que tiene la estatal para invertir en un servicio eficiente “estamos en problema grave de quedarnos sin energía”.

Por su lado, Karla Martínez, representante de la Asociación Hondureña de los Productores de Energía Eléctrica (Ahpee), aseguró que la gremial apoya la transformación energética que se está llevando a cabo desde el Congreso Nacional. “Cuando las empresas privadas y no digamos las estatales no se modernizan y no se les da la agilidad que necesitan para competir en un mercado, se mueren”, añadió.

Para la especialista, el proceso de transformación de la estatal es una “gran oportunidad que debe aprovecharse”, y los resultados pueden verse en la experiencia que han tenido países hermanos al aplicar instrumentos similares a la LGIE.

“Los hondureños hemos visto a una gran cantidad de negocios y empresas que se han resistido a los cambios y han desaparecido. No queremos que pase lo mismo con la Enee”, agregó Martínez.

Efectos

La Ley General de la Industria Eléctrica explica que la separación de actividad del sector permitirá que la Enee concentre sus esfuerzos en el desarrollo de los recursos naturales renovables del país, contando con el apoyo del sector privado en las tareas subsidiarias de transmisión, la operación del sistema y la distribución de la electricidad.

Tal modelo significa que los generadores no pueden tener participación en el sistema principal de transmisión; el transmisor no puede poseer ni generación, ni distribución; y el distribuidor no puede poseer generación, ni transmisión.

En 2014 se publicó la LGIE, cuyo fin es regular las actividades de generación, transmisión, distribución y comercialización del sistema eléctrico.
Por tradición, en la estatal se ha tomado la comercialización como parte de la distribución, a pesar de ser actividades diferentes. La distribución es solamente “the wires business”, es decir, el negocio de los alambres. En tanto, la comercialización es la compra al por mayor para revender al detalle. Por tanto, ambas actividades deben ser rentables, pero la Enee está perdiendo dinero en la comercialización.

“La Enee es una mina de oro, sepultada en un mar de problemas, pero que tiene caminos de rescate institucional todavía”, reflexionó el presidente del Sindicato de Trabajadores de la Enee (Stenee), Miguel Aguilar.

Respecto al decreto de escisión de la estatal, el dirigente sindical consideró que “el actual modelo de gestión de la Enee es un modelo débil, no competitivo y desigual ante el modelo privado”.