20/05/2022
12:54 PM

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Alza del trigo amenaza los precios de las baleadas y el pan

El Cohep estima que esto no generará un impacto en esos y otros alimentos hechos con harina de trigo.

SAN PEDRO SULA. Pese a que entre 2020 y 2021 el saco de 100 libras de harina aumentó L70, Alba Padilla prefiere sacrificar las ganancias antes que incrementar el precio de las baleadas por segunda vez en un año.

A finales de 2020, Padilla, quien tiene un pequeño merendero en la 31 calle de la colonia La Unión, de San Pedro Sula, vendía la baleada sencilla a L10. Hoy, exactamente un año después, la ofrece a L12.

La baleada que prepara Padilla “no es grande ni pequeña, es mediana” y está compuesta por una tortilla de trigo importado, frijoles fritos, queso y mantequilla. Por cada 8 libras de harina obtiene 10 unidades, alrededor de 125 por cada saco.

“Tendría que comenzar el año 2022 vendiendo la baleada a otro precio, pero no lo haré. Vivo en una zona pobre y no puedo aumentarle otra vez. El saco de harina ahora cuesta L720, aumentó unos L70 en un año. Los muchachos de la empresa que me vende la harina me dijeron que hay escasez”, explicó al ser entrevistada por Diario LA PRENSA.

Panorama optimista

Según información obtenida por el Cohep, la producción mundial de trigo será de 775 toneladas métricas en la cosecha 2021-2022.

Padilla, con 40 años dedicados a vender comida, incluidos los tamales navideños, es consciente de que sus clientes “son personas que no tienen grandes ingresos” y como “todos los hondureños tienen limitaciones para vivir con un salario mínimo que no da para comer bien tres veces al día”.

Para no incrementar el precio de las baleadas y almuerzos, Padilla tomó otras medidas con el objeto de reducir los costos en su pequeño negocio, donde emplea a dos mujeres. Por ejemplo, eliminó un rótulo que decía “Merendero Alba”, por el cual pagaba L1,000 a la municipalidad.

Al igual que las baleadas, el precio de la bolsa de pan molde blanco de 540 gramos pasó de L30 (septiembre de 2020) a L42 (10 de diciembre de 2021) en el mercado Dandy de San Pedro Sula, según la medición periódica que realiza Banasupro y la Secretaría de Desarrollo Económico en las ciudades importantes del país.

El incremento del precio de estos dos y otros productos masivamente consumidos por los hondureños se deriva de la escalada que inició en julio de 2016 la cotización del trigo en el mercado internacional y a una contracción de la cosecha en el último año en los países con mayor exportación de este cereal.

Antes de Navidad, Gabriel Varela, fiscal y vocero de la Asociación de Productores de Pan de Honduras (Aprodepanh), anunció que, debido al incremento del precio de la harina y otros productos, esa organización había decidido aumentar L1 por cada unidad de pan básico producido en sus hornos.

Pero dos días después, la Aprodepanh, presidida por Paulino Martínez, luego de tener una reunión con autoridades de la Secretaría de Desarrollo Económico, decidió mantener el precio del pan; sin embargo, hará “un cambio de presentaciones del producto final” para ofrecer “mayores opciones al consumidor”, de acuerdo con un comunicado firmado por ambas partes y difundido antes del 24.

A pesar del incremento de las materias primas, en San Pedro Sula los emprendedores Stephany Saravia y Cyrstian Leonardo abrieron la panadería y pizzería La Panoteka.

Cotización

En Estados Unidos, antes de Navidad, la cotización del bushel (aproximadamente 60 libras) de trigo alcanzó $8.15, es el precio más alto de los contratos futuros desde 2012 —indican cifras del Chicago Board of Trade (CBOT)— y disparado por una contracción en la producción.

Según el informe trimestral Perspectivas de Cultivos y Situación Alimentaria publicado este mes por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la reducción de la producción obedece a que Estados Unidos, Brasil, Gran Bretaña e Irlanda del Norte obtendrán una cosecha inferior debido a diferentes factores, entre ellos, los climáticos.

La producción caerá a 769.6 millones de toneladas métricas, contra 776.5 millones de toneladas de 2020.

El mercado mundial cerrará 2021 con una demanda, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, de 789.4 millones de toneladas métricas: unos 200 millones de toneladas métricas adicionales a la cantidad consumida hace dos décadas, 584 millones de toneladas (año 2000).

Las baleadas hechas con harina de trigo tienen diferentes precios según el establecimiento que las comercialice.

Situación hondureña

En Honduras, donde el consumo de harina de trigo era de no menos de 37 kilogramos al año por persona antes del covid-19, la oferta de este producto ha mermado a causa de la crisis económica causada por la pandemia.

Por ejemplo, análisis del Departamento de Comercio de Estados Unidos indican que Honduras le compró a ese país el equivalente a $60,039,196 en 2020, una cifra inferior en unos $20.4 millones a la importada en 2018: $80,514,032.

Al 31 de diciembre de 2021, Honduras le habrá comprado a Estados Unidos $62,740,670 —estima esa institución norteamericana— para abastecer este mercado, que demanda $62,740,959 de trigo que es convertido en harina por la industria molinera, liderada por tres empresas.

“Las exportaciones de trigo han disminuido desde 2018, especialmente en 2020 debido a la contracción económica causada por la pandemia del covid-19. Se espera una ligera recuperación para 2021, ya que el país continúa luchando con una recesión económica y se estima un crecimiento del 4.5%”, indica un análisis del Departamento de Comercio.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Honduras adquiere el trigo en su mayoría en el mercado de EUA. En 2019, cuando el covid-19 no había distorsionado las fuerzas del mercado, le compró el 87.4% de las importaciones totales, a El Salvador el 6.7%, a Canadá el 5.6% y 0.3% al resto de países.

Entre 2015 y 2019 (antes de la pandemia), el país importó un promedio anual de 5.3 millones de quintales. En 2018, la cifra récord de 7.3 millones —indican datos de INE—, la cual no ha sido superada hasta hoy.

Alza del trigo amenaza los precios de las baleadas y el pan

El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) se mantiene optimista y descarta que los productos derivados de la harina de trigo experimenten un alza a principios de 2022.

“De acuerdo con información del Consejo Internacional de Cereales de noviembre del presente año, se pronostica que la cosecha mundial de trigo para el ciclo 2021-2022 ascenderá a 781 millones de toneladas métricas, que equivalen a un incremento no significativo de 1.03% con respecto al ciclo 2020-21, que se situó en 773 millones de toneladas métricas. Por su parte, los inventarios finales del trigo en el mismo mes de noviembre cerraron en 275.8 millones de toneladas métricas, comparado con 277.2 millones del mes anterior; es decir, una caída de apenas 0.50%”, dijo Marvin Oseguera, especialista agrícola del Cohep.

Oseguera, al ser consultado por Diario LA PRENSA, manifestó que “es importante destacar la importancia que representa la harina de trigo como un bien de consumo intermedio para la elaboración de estos productos y para dinamizar la actividad económica del sector industrial y por consiguiente de la economía hondureña”.

“Bajo este panorama, estimamos que no tendrá un impacto en el consumo y en el precio en productos claves de la canasta básica de alimentos como el pan, baleadas, pastas, entre otros”, aseguró.