Me siento en la necesidad de alterar mi cronología. Deseaba empezar el año escribiendo algo liviano, quizás ameno, pero como decía Bernard Shaw: 'Lo que pierde actualidad, pierde importancia'. Es imposible para los hondureños responsables no demostrar repudio a esta jauría de políticos que está trastocando el proceso electoral por su avaricia y egoísmo.
El destino de la Patria termina en un mito. Tenemos un Presidente que nunca ha asimilado lo que dijo Francisco Morazán: 'La Patria es ara y no pedestal'. Él se siente dueño del país como cosa que puede hacer o deshacer a su antojo; megalómano, tiene la fantasía de ser un avión que surca los cielos, olvidando que llegará un momento en que se vea obligado a bajar la nariz para tocar tierra. Declaro que la reforma es un robo al pueblo. Desafortunadamente él no tiene la autoridad moral para 'tirar la primera piedra'. Son muchas las formas descaradas en que le está robando al erario nacional.
Robo es posesionarse de lo que pertenece a otro. Tiene en su gabinete muchos 'pelusas' que nunca han 'conocido mundo' y le parece normal, lícito, incluirlos en sus numerosas comitivas a sus frecuentes giras, algunas totalmente innecesarias. Ha triplicado el gasto público contratando más empleados con sueldos que no corresponden a su capacidad ni a la economía del país. Abandonar su trabajo con la frecuencia en que lo hace es un robo.
A los empleados públicos se les deducen cuotas para el Seguro Social y no llegan a su destino, le roban a la institución lo que tanto necesita para los pacientes que no pueden pagar atención privada y somos los empleados privados los que pagamos por ellos. A todos se nos deducen cuotas para el funcionamiento del Cuerpo de Bomberos, pero el Gobierno no les paga completo, siendo un servicio de vital importancia.
El Estado no es generador de dinero, por consiguiente, los subsidios que demagógicamente otorga el presidente Zelaya salen de nuestros impuestos, forman un círculo vicioso y cae en la calidad de robo. Las asambleas del Poder Ciudadano son otra forma de robo. No hay un plan que beneficie a Honduras, simplemente distribución alocada de dinero entre sus parciales. Hubo una ocasión en que se fue a celebrar una 'asamblea' en Nacaome y en la vecina Choluteca las corrientes de agua se tragaban a adultos y niños.
Ahora pasemos a los deshonestos políticos; la prensa dice que se han asignado casi mil millones de lempiras para las campañas, eso es un asalto al erario público. ¿Y todo para qué? Para ofrecimientos populistas trasnochados que no tienen intención de cumplir, sólo para adormecer a un pueblo ingenuo. Me contaba una política que antes los activistas trabajaban gratuitamente, con sinceridad para beneficio de su partido político. 'Las manchas bravas' de cada partido sueñan con jugosas chambas, aunque no tengan ninguna capacidad para el cargo.
El canibalismo político del Partido Liberal no sólo es contra los políticos opositores, sino internamente. Esto me hace recordar una caricatura del genial Sergio Chiuz, 2000, a raíz de un agrio pleito entre Flores y Pineda Ponce: dibujó el Pabellón Nacional con dos astas, una en manos de Flores y otra en manos de Pineda Ponce; la bandera tenía una rasgadura hasta la franja blanca. Ahora, con las internas adelantadas, sobrarán políticos deshonestos que se prestarán a rasgar el Pabellón Nacional. ¿Para qué se adelantaron las elecciones primarias si estamos en proselitismo políticos desde el 28 de enero del 2006? Nadie es sincero; al 'tamal' de una candidatura pregonada sólo le faltan las aceitunas y los garbanzos.
A Honduras, un pueblo bueno, alegre, dicharachero, ingenioso para poner sobrenombres, le están matando su espíritu. El señor Zelaya nunca ha tenido el sentimiento de ser presidente de los hondureños como universo, pues practica un feroz proselitismo.
Sigamos con los políticos. Su egoísmo los absorbe, cada quien ve según su conveniencia. No son honestos, sus campañas son financiadas con el dinero del erario nacional. Pregonan que lucharán 'por la reducción de la pobreza', pero necesitan que ésta exista para perpetuarse en el poder. Ahora pasemos a nuestra prensa mercantilizada; de nada sirven sus buenos artículos de fondo si para ellos lo principal es sacar portadas con muertos llenos de sangre y que esta foto les quede como último recuerdo a los parientes de las víctimas. La excusa de La Tribuna es 'ojos que no ven, corazón que no siente'. ¡Que morbosidad!
¡Qué distinto a las primarias norteamericanas que terminan en junio! Los electores votan independientemente y escogen a las personas de su preferencia, no van arreados por partido alguno. Iowa es un estado de raza blanca, pero muchos jóvenes de ideas liberales le dieron preferencia a alguien de la raza negra. El electorado quiere participar activamente en las decisiones de su país. Los debates son muy civilizados, cada candidato trata de expresar mensajes importantes y sus proyectos a realizar.
Dice un aforismo que 'si tú gritas, la primera voz que dejas de escuchar es la tuya propia'. Aquí las campañas son gritos y más gritos. Me disculpo con los buenos políticos, desgraciadamente son una minoría.