La escritora nacional Helen Umaña se acaba de mandar un libro único en su género en Centro América: 'La palabra iluminada. El discurso poético en Honduras'. Un recorrido crítico minucioso, totalizador, por la poética catracha desde el siglo XVII hasta los primeros años del XXI.
Una agotadora investigación a través de cerros de páginas, de montañas de revistas, de volcanes de periódicos y de la mar de libros de bibliotecas públicas y particulares que se han abierto fraternas y de algunas que se han cerrado soberbias en sus narices mezquinando el dato, la frase, el verso, la anécdota, la estrofa, la edición príncipe o la página extraviada en los recovecos del olvido o en los estantes del egoísmo para que la crítica no llegue a 'la pepita de oro' en su incalculable pasión.
Pasión sin horario de entrada ni de salida, ni salarios, en los archivos del país y del extranjero; como ha sido la misión de vida de inigualable mujer.
¡Qué entrega! Centenares de tomos que ha ido juntando, con su salario de profesora universitaria, sistematizando, estudiando, clasificando, señalando, ponderando el numen de esta reconocida maestra de la crítica literaria.
Su 'pupila insomne' ha espulgado kilómetros de versos del
creativo modo de interpretar el mundo y sus consecuencias.
Nadie que haya pergeñado versos en Hibueras ha quedado fuera en este monumental espacio de la poesía.
En este libro, un adobe de 875 páginas, está reflejado el esfuerzo humano de los hombres y mujeres que ha tocado la musa insurrecta del bien decir, del mal decir o del maldecir en la famélica Guaymuras.
En este 'enorme friso se analizan tanto las voces señeras como las expresiones más modestas de autoras y autores que han echado mano del discurso poético para construir y reconstruirse, para andar y desandar los senderos que, por medio de la palabra, lleven al ser humano hacia los
derroteros de su propia dignificación'.
Las generaciones van desde los prolegómenos de la literatura nacional, con los aedas nacidos en 1474 hasta concluir con la última cosecha de poetas, quizá muchos aún en agraz, productores de versos en el 2004.
Lo menos que podemos hacer es asistir solidarios a las 7.30 de la noche del 26 del presente, a la presentación de 'La palabra iluminada' de Helen Umaña, en la Torre de Banpaís.