Por guardar ese emblema divino, (no habla de Patria) marcharemos ¡Oh Patria! a la muerte, generosa será nuestra suerte si morimos pensando en tu amor'. ¿Para qué nos van servir los muertos?
¡Y de paso, obsoleto! Decía nuestro profesor de música don Camilo Rivera Girón padre: 'Ustedes los estudiantes intibucanos serán los únicos en Honduras que sabrán cantar con propiedad el Himno Nacional; hay muchas incongruencias entre la solfa y la letra, yo las acomodaré para que no desentonen'. 'Tu Bandera' nació como poesía y murió como poesía, aburre por larga y por sus cosas irrelevantes. Si usted no es apasionado, piensa con objetividad, encontrará fácil que todo el texto del 'himno' está dedicado al 'emblema'. No resalta los valores de la Patria, ni de su pueblo.
Si uno estudia la historia de los himnos de América, casi todos han pasado por un cedazo de varios concursos, algunos con sobres sellados, con números en clave, tanto en la música como en la letra, hasta pasar varios exámenes de músicos profesionales y literatos, varios de ellos, extranjeros. El autor de la letra del Himno Nacional de Guatemala fue el literato cubano José Joaquín Palma, pero su identidad como autor permaneció en secreto hasta en 1911. Se le hicieron grandes reconocimientos; falleció el 2 agosto de ese año.
Para establecer el Himno de México se evaluaron 26 composiciones en sobres cerrados; el ganador fue Francisco Gonzalo Bocanegra. La música se escogió por un sobre que sólo tenía dos letras, J.N., más tarde se descubrió que era de un músico catalán, Jaime Numó, y por primera vez se cantó el 15 de septiembre de 1854.
El Himno de México entra vigoroso: 'Mexicanos al grito de guerra…'. Personalmente no me gusta ese himno por bélico, en todas sus estrofas, ojalá lo actualizaran por valores de la cultura mexicana, pues ya las guerras de independencia son historia.
Me gusta mucho la entrada del Himno de El Salvador: 'Saludemos la Patria orgullosos, de hijos suyos podemos llamar y juremos la vida animosos, sin descanso a su bien consagrar'. El párrafo del Himno de Guatemala dice: 'Nuestros padres lucharon un día encendidos en patrio ardimiento, y lograron sin choque sangriento colocarte en un trono de amor'.
El de Costa Rica reza: 'Noble Patria tu hermosa bandera expresión de tu vida nos da; bajo el límpido azul de tu cielo, blanca y pura descansa la paz'. Su último párrafo: 'Salve, oh Patria, tú pródigo suelo, dulce abrigo y sustenta nos da; bajo el límpido azul de tu cielo ¡vivan siempre el trabajo y la paz!'. ¡Hermoso final!
El Himno de Nicaragua se modificó a mediados del siglo XX, es el más corto de todos y actualizado al tiempo presente. '¡Salve a ti, Nicaragua! En tu suelo ya no ruge la voz del cañón, ni se tiñe con sangre de hermanos tu glorioso pendón bicolor… Brille hermosa la paz en tu cielo, nadie empañe tu gloria inmortal, que el trabajo es tu digno laurel y el honor es tu enseña triunfal!'. La letra es de Salomón Ibarra Mayorga.
Las dos primeras líneas del Himno de Chile son una introducción agradable: 'Dulce Patria, recibe los votos con que Chile en tus aras juró…', pero varias de sus estrofas son guerreritas, como los himnos de varios países de aquella época. Estudié en aquel país y como chilena adoptada, esta estrofa penetró en mi espíritu y hasta la canto: 'Puro, Chile, es tu cielo azulado, puras brisas te cruzan también y tu campo de flores bordado es la copia feliz del Edén. Majestuosa es la blanca montaña que te dio por baluarte el Señor y ese mar que tranquilo te baña te promete futuro esplendor'. Es un fiel retrato de lo que es Chile como país.
En Estados Unidos el emblema más poderoso es su bandera; como vencedores lo primero que clavan es su pendón y así lo hicieron en la Luna un 20 de julio de 1959. Les recomiendo que si visitan Washington D.C. no dejen de ir a los Archivos Nacionales, donde se siente un 'ambiente religioso' en la exposición de sus símbolos nacionales históricos. ¡Impresiona! Hasta niños de 2 años son suspendidos por sus padres hacia la vitrina donde están expuestos algunos de ellos. Los chiquitines se agachan con gran reverencia, ¡no se oye ni un suspiro! Los guardias rigurosamente uniformados no mueven ni las pestañas, parecen figuras de cera.
Como este camino es largo y es de esperar conflictos emocionales y controversias entre los compatriotas antes que se llegue a un punto de avenencia, reservaré puntos para un segundo capítulo. Estoy convencida de que bien vale la pena el esfuerzo, la intención. En materia humana nada es finito. Como en Honduras todo es diferente y la improvisación reina, no hubo concurso previo. Ésta es la única referencia histórica que encontré en internet: 'Himno Nacional de Honduras. Letra: Augusto C. Coello. Música: Carlos Hartling. Año: 1915'. ¡Amén!