'Expedición Marielitos'. Fue un derroche de odio y venganza que demostró Fidel Castro contra Estados Unidos y contra su propia gente. Desnudo de sentimientos. Todo ser humano tiene un valor intrínseco dado por nuestro Creador, a su imagen y semejanza. Una conducta extraviada, es un hijo de Dios. Lo mismo vale en dignidad humana el 'pachanguero' tirado en la acera que el presidente Zelaya. Castro sacó de las cárceles: delincuentes, depravados sexuales, ladrones, asesinos, drogadictos, estafadores, prostitutas, enfermos mentales.
Y con el mayor gozo los embarcó en el puerto del Mariel, la expedición más grande que se conoce, de 125,000 cubanos. Los norteamericanos que son compasivos les llenó de dolor, pero para la insensibilidad de Castro era una sola carcajada, burlarse de su propia gente. Naturalmente que los criminales están presos en las cárceles de los Estados Unidos. Pero quiso Dios que alrededor de unas 5 familias desfavorecidas se colaran en aquella muchedumbre viajera. Dice Gonzalo,
'yo soy un 'Marielitos' a mucha honra y le doy gracias a nuestro Señor y a mis padres, que me empujaron a meterme en ese grupo, teniendo sólo 12 años, había entre nosotros, doctores, abogados, enfermeras, ingenieros, entre otras vocaciones, que encontramos un horizonte en este país aprovechando esa situación política'.
Yo conocí una 'marielitos' que trabajaba con Sahsa, en el Aeropuerto Internacional de Houston, lo que me contó me llenó de mucha tristeza 'Durante todo el viaje íbamos abrazadas con mi hija de 12 años, yo le tapaba los ojos para que no se enterara de las violaciones sexuales que se sucedían en la borda ante todos los demás. El viaje nos pareció una eternidad, pero aquí me tienes, yo trabajando en la Sahsa y mi hija en la escuela, queremos verlo como una simple pesadilla'.
También se oyen otras historias interesantes. Ha salido a la venta un DVD. Se titula 'Mariel 25', lo voy a comprar. No entiendo cómo todavía hay personas que admiran tanto a Fidel Castro, 'como un bendito' cuando se ha ensañado tanto contra su propio pueblo.
Conocí La Habana en el verano 1953, una ciudad hermosa, burbujeante, llena de música y colorido, los escaños de los parques llenos de gente que no paraba de hablar, aún después de media noche. En los teatros muchos cómicos, como 'Tres Patines' se burlaban de Fulgencio Batista abiertamente y no era motivo de que los llevaran a la cárcel. La Habana Vieja con edificios que contaban historia, conservaban su señorío, según un correo cibernético hoy convertidos en tendederos de ropa.
En esa misma gira pasé por Miami ¡gran decepción!, comparada con la Perla de las Antillas, lucía un aldeón, en verano se volvía una ciudad peligrosa, por eso en las patrullas siempre iban dos policías. Pasados los años volví a Miami, le dije a mi hijo 'No aguanto esta 'cubanada' tan bulliciosa'. 'Pero mírelo de esta manera mamá, es mérito de los cubanos, muchos de ellos con grados académicos, que Miami sea el segundo puerto de Estados Unidos, después de New York'.
No se discute que el régimen de Castro mantenga a Cuba como uno de los países de más alto alfabetismo en América Latina, pero todavía les falta en educación llegar a los estándares de Corea del Sur y Finlandia. Por tradición los cubanos siempre estuvieron en la vanguardia en medicina, pioneros en cirugía estética. Fuertes en varias especialidades. En el presente se le da más importancia a Salud Pública. Eso nos favorece a nosotros, pues las misiones médicas cubanas que vienen a Honduras se ubican en áreas rurales. Aquí de hambre no padecen, los lugareños se encariñan con ellos y les mandan platos preparados en sus cocinas.
Hay una historia: los médicos norteamericanos en La Florida ya estaban hastiados de competir con tanto médico cubano y lograron levantar los estándares académicos del 'State Board' (Título que certifica la práctica legal en determinado estado). ¿Quiénes ganaron esos exámenes complicados? ¡Los cubanos!
Encontré esta pregunta ¿La Medicina en Cuba: Baluarte o renglón exportable? Hay más de 37,000 colaboradores en el exterior. Pero nosotros no debemos de ser ingratos, vienen con muy buena voluntad, son simpáticos y se dan a querer entre la gente campesina. En este momento los cubanos de la Isla se alimentan con pollos norteamericanos, pero tienen que comprarlos. Muchas compañías norteamericanas privadas han querido enviar alimentos a Cuba a través de ongs, pero el gobierno cubano no lo permite. Todo lo quiere dramatizar.
Mientras tanto, Fidel Castro a semejanza de 'El Cid Campeador' lleva vida de espectro. El pueblo cubano ha demostrado gran coraje ante tantas vicisitudes, no ha perdido su alegría. El sufrimiento los ha hecho más fuertes. No será fácil, son 50 años de 'lavado de cerebro ideológico' fanático. Roguemos a Dios, que esos desplazados recuperen su risa, nos contagien con su gracia.