12/05/2026
08:30 PM

El precio del lempira

Los cambios del precio del lempira frente al dólar han generado diversas discusiones, ya que independientemente de si le llamamos deslizamiento o devaluación, el efecto no deja de tener consecuencias importantes en nuestro país. Lo cierto es que el valor de nuestra moneda frente al dólar ha pasado por diferentes períodos

    Los cambios del precio del lempira frente al dólar han generado diversas discusiones, ya que independientemente de si le llamamos deslizamiento o devaluación, el efecto no deja de tener consecuencias importantes en nuestro país. Lo cierto es que el valor de nuestra moneda frente al dólar ha pasado por diferentes períodos. En el pasado reciente, después de largos períodos de devaluaciones, se pasó a una etapa de estabilidad en el precio de casi tres años que ahora va cediendo nuevamente a un período de movimientos. Las razones podrán ser diversas, pero en todo caso un flujo anual cada vez más fuerte de divisas producto de las remesas de los hondureños viviendo en el exterior ha sido una de los importantes factores que han sostenido la moneda nacional.

    Las consecuencias de la estabilidad de los últimos años han sido notorias. En primer lugar, el índice de incremento en los precios a los productos finales se mantuvo en un dígito producto de costos estables en las importaciones de insumos y bienes de capital. La inversión extranjera además ha fluido, quizá no en las dimensiones esperadas, pero sí ha encontrado en la estabilidad de la moneda un elemento importante para decidirse por Honduras.

    Sin embargo, la apreciación real ha tenido su costo. Las importaciones baratas producto de la estabilidad del lempira frente el dólar han posibilitado su posicionamiento en el mercado local. Hoy en día, producto de lo anterior, se vende cualquier bien de consumo importado desplazando definitivamente a muchos productos y productores nacionales, generando a su vez una fuerte presión sobre las divisas. En definitiva, el tema del incremento desmedido de las importaciones, así como el efecto negativo sobre la competitividad de los productos nacionales y el empleo es un costo importante a considerar en la situación actual.

    En términos generales, la tendencia es que las remesas no seguirán entrando con los mismos incrementos de los años pasados, lo cual no será compensado tampoco a corto plazo por el esperado dinamismo de las exportaciones de bienes y servicios. Por lo tanto, la tendencia será fuerte a que exista presión sobre el lempira y el país tendrá que decidirse entre el complejo dilema que impone el manejo del tipo de cambio: combatir la inflación con un alto costo social en el empleo o combatir el desempleo con un costo social en el incremento de precios. Nosotros lo tendremos que decidir.