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Vigilantes

  • Actualizado: 06 septiembre 2020 /

La reducción en la cantidad de personas que se presentan a los centros de triaje, así como en la ocupación hospitalaria, está dando un respiro al sistema sanitario nacional.

    La reducción en la cantidad de personas que se presentan a los centros de triaje, así como en la ocupación hospitalaria, está dando un respiro al sistema sanitario nacional. En algunos hospitales, alrededor del 50% de las salas habilitadas para atender a pacientes de covid-19 se encuentran libres, lo que, de alguna manera, produce cierta esperanza tanto al personal que las atiende como a la ciudadanía en general.

    Sin embargo, debemos mantenernos vigilantes y, como ya se nos ha advertido, no bajar la guardia. Lo que ha pasado en España y en otros países de Europa y Asia, en donde los casos de coronavirus se han vuelto a multiplicar, debe servirnos como ejemplo para entender que estamos ante un virus que no cede con tanta facilidad y que, al menor descuido, hace de nuevo de las suyas y pone en peligro la vida de los ciudadanos y bajo presión a los sistemas hospitalarios.

    La relativa apertura de la actividad económica y turística no debe crearnos la ilusión de que todo está bajo control y que ya vamos saliendo de esta dramática situación. Lo cierto es que seguimos en fase de transmisión comunitaria, que todos somos sospechosos y que, en cualquier momento, y sin previo aviso, puede volver al alza la cantidad de hondureños que han abarrotado los triajes o que han desbordado los hospitales regionales.

    De ahí que hay que recordar, y nunca olvidar, las recomendaciones que se nos han repetido, por activa y por pasiva, desde el pasado enero: que nos lavemos las manos con frecuencia, que usemos mascarilla y que mantengamos la distancia entre unos y otros.

    Igual, tampoco hay que olvidar que tenemos otros problemas de salud que no podemos desatender: el dengue, el zika y el chikungunya; puesto que también hemos tenido pérdidas humanas debido a estos padecimientos y que, aunque ha habido también una baja en la cantidad de pacientes que se presentan a las unidades de salud debido a esas dolencias, debemos mantenernos vigilantes y seguir las indicaciones que, por años, nos han hecho las autoridades del ramo: eliminar los criaderos de zancudos y extremar las medidas de higiene en cada uno de los hogares.

    Tanto en el caso del covid-19, como en el de las otras enfermedades transmitidas por el vector ya conocido, gran parte de la solución está en nuestras manos. No lo olvidemos.