Revoluciones

Este término implica una transformación radical del orden político y socioeconómico prevaleciente en determinada nación, una reingeniería e intento de implementación de cambios radicales, lo que debe empezar por alcanzar el poder,

  • Actualizado: 07 de febrero de 2025 a las 00:00 -

Este término implica una transformación radical del orden político y socioeconómico prevaleciente en determinada nación, una reingeniería e intento de implementación de cambios radicales, lo que debe empezar por alcanzar el poder, de manera violenta o pacifica de acuerdo a la resistencia encontrada, para iniciar una nueva era reestructuradora en sus objetivos, con enfoques graduales, reformistas, o bien veloces, radicales.

Como todo esfuerzo humano, algunas han sido exitosas en el mediano y largo plazos, otras, por el contrario, han fracasado en su diseño e implementación, por diversas causales.

La historia brinda ejemplos de ambas. Entre las primeras, la acaecida en Inglaterra en 1688 derrocó al monarca absoluto, para remplazarlo por otro en que su poder ya está limitado por un Parlamento que regulaba y supervisaba su gestión oficial.

Adicionalmente, se implementaron leyes que favorecían la propiedad privada individual, la iniciativa personal, el respeto al orden jurídico de pesos y contrapesos. El estímulo a la iniciativa personal dio como resultado la Revolución Industrial en el siguiente siglo, el XVIII, que transformó a Gran Bretaña en la nación más poderosa y rica del mundo, transformando las relaciones laborales y empresariales tanto en esa nación insular europea como en otros países del planeta.

La segunda ocurrió en Francia, a partir de 1789, bajo el lema Libertad, Igualdad, Fraternidad, derrocando a la monarquía para reemplazarla eventualmente por el régimen republicano. Su impacto trascendió las fronteras francesas para proyectarse al planeta.

Tanto la inglesa como la francesa han sido clasificadas de revoluciones burguesas, ya que esta clase social se convirtió en la hegemónica, desplazando a la nobleza como rectora y principal beneficiaria.

En Rusia, en 1917, se derrocó a un régimen monárquico absolutista para implementar la llamada “dictadura del proletariado”, a la cabeza del Partido Comunista, para iniciar el régimen socialista. Para 1987, había colapsado pese a los intentos de reforma, tardíos e insuficientes, desintegrándose la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

En China, en 1949, triunfó el movimiento de masas campesinas, girando en torno a la voluntad unipersonal del arquitecto de tal movimiento. Fue hasta su muerte que el sector reformista implementó reformas que transformaron esa vasta nación básicamente agraria a una industrializada, con un capitalismo de Estado y un partido único.

Si eventualmente tendrá éxito tal conversión o igualmente fracasa, el tiempo y las circunstancias lo dirán.

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