10/09/2026
01:08 AM

Odiosa comparación

    Las comparaciones son odiosas, reza el adagio popular, pero adquieren grado superior cuando quienes las hacen eluden responsabilidades y con aires mesiánicos se presentan como salvadores siendo parte, la más importante, del problema.

    Señalamos lo anterior porque la Secretaría de Salud utilizó los mismos parámetros y colocó en igual nivel a un hospital donde se atienden 1,800 emergencias y 250 cirugías al mes con otro en el que en algún mes las emergencias superan las diez mil y las cirugías se elevan 1,300.

    Sumamente dolidos han reaccionado los empleados del Mario Catarino Rivas, cuyo cuerpo médico, enfermeras, los jóvenes en pasantía, internado y servicio social se desenvuelven muy frecuentemente como en situación de guerra para atender las emergencias con las puras manos y con lo que los parientes de las víctimas tienen que comprar.

    Bastaría que los bien confortados burócratas se dieran una vuelta en una de esas noches en las que no hay más camillas para trasladar a los heridos, ni cama en la sala, ni disponibilidad inmediata en quirófano porque casi hay que tomar número por la cantidad de pacientes, cuya calificación de gravedad e inmediatez en la acción son decisiones de conciencia muy dura para los doctores: la muerte no espera a procedimientos administrativos y mucho menos se detiene por la escasez o carencias de medicamentos o materiales quirúrgicos.

    En la Secretaría de Salud se lavan las manos y para desviar la atención de la crisis generalizada en salud y en concreto en el hospital sampedrano, invierten recursos financieros y humanos en estudios viciados desde el principio al no considerar las peculiaridades del, más que regional, hospital Mario Catarino Rivas.