La Semana Mayor

El difunto papa Francisco exhortó a “vivir Semana Santa siguiendo a Jesús”, quiere decir aprender a salir de nosotros mismos para ir al encuentro de los demás, para ir hacia las periferias de la existencia

La población aprovecha estos días de receso laboral para la mayoría, bien para permanecer en sus hogares compartiendo junto a sus seres queridos, viajar hacia otras regiones del país en recorridos de turismo interno, asistir a los diversos cultos religiosos reflexionando respecto al significado de la vida, pasión, muerte y resurrección del Redentor.

Para ellos, el difunto papa Francisco los exhortó a “vivir Semana Santa siguiendo a Jesús, quiere decir aprender a salir de nosotros mismos para ir al encuentro de los demás, para ir hacia las periferias de la existencia”; en otras palabras, ser solidarios con nuestro prójimo menos afortunado que nosotros (as), teniendo como modelo al Cristo compasivo.

Quienes optan por permanecer en sus casas tienen la oportunidad de meditar, reflexionar, planificar las actividades y gestiones a realizar una vez concluida esta pausa en el cotidiano quehacer; orar, leer, descansar son actividades propicias para el reposo de mente y cuerpo durante este lapso de tiempo.

A los (as) que se disponen a conocer o reconocer la diversidad de paisajes y atractivos que ofrece nuestra Honduras, deben de antemano adoptar todas las medidas de precaución necesarias para un viaje placentero y sin accidentes que lamentar, retornando con suficiente antelación para evitar los congestionamientos vehiculares con el excesivo gasto en combustibles, hoy por hoy en alza creciente a nivel mundial.

El conducir con prudencia, a la defensiva, con pausas en el trayecto para descansar, asegurándose de portar documentos que identifican como propietarios del vehículo, previa revisión del estado mecánico, permitirán reducir la cada vez mayor recurrencia de accidentes con los consiguientes resultados trágicos.

Aquellas y aquellos que deben permanecer trabajando, público reconocimiento por su espíritu de servicio y voluntariado hacia la comunidad: ello incluye a los cuerpos de socorro, bomberos, policías, personal de salud, distribuidos tanto en centros urbanos como en carreteras, prestos a acudir en auxilio de quienes lo necesiten. Sus compatriotas valoran y les agradecen tal demostración de solidaridad y proyección.

Los propietarios de hoteles, merenderos, cafeterías, balnearios, al igual que los guías turísticos, deben ofrecer el mayor nivel de hospitalidad a las y los visitantes, nacionales y extranjeros, sin intentar especular con los precios de alojamiento y alimentación, si es que desean que ellas y ellos se sientan satisfechas (os) por el trato cortes y respetuoso recibido, con el propósito de en el futuro regresar de nueva cuenta, recomendando a sus amistades por el trato recibido y las comodidades encontradas.

Idealmente, al dar inicio a la reanudación de las rutinas, sea como asalariados o trabajadores por cuenta propia, habremos recuperado suficientes energías para hacer frente, con optimismo y disciplina, a los retos y desafíos cotidianos inherentes a la subsistencia, en un ambiente de paz y seguridad conducentes y necesarios para el bienestar personal, familiar, colectivo, fundamental para forjar un país en que convivamos en fraternidad y armonía.

Te gustó este artículo, compártelo
Últimas Noticias