15/08/2022
01:39 AM

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Hay sospechas

    Caras vemos, intenciones no sabemos” es el dicho popular que tanto la representación de los empresarios como el delegado de los trabajadores en la junta directiva del Instituto Hondureños de Seguridad Social aplican al comportamiento de los responsables administrativos de la institución. Licitaciones fracasadas generan sospechas, señala el sector privado, y remacha el gremio obrero que puede ser que la licitación tenga “alguna intención de fracasar”.

    En concreto hay un total desconocimiento del avance en la compra de medicinas, pues los fracasos se acumulan reflejado no solo en los reclamos de los directivos, sino con muchas más frecuencias en denuncias y quejas de los derechohabientes atendidos en consulta, pero receptores de un “esto y esto no hay”. La experiencia reciente de directivas en el IHSS ha sido un desastre con intervención del Ministerio Público y procesos en los tribunales. La actual directiva quiere evitar complicidad y signos de complicidad y así desde el Consejo Hondureños de la Empresa Privada apunta hacia la irresponsabilidad o interés de que “las licitaciones se declaren fracasadas, lo que resulta sospechoso”.

    Es mucho lo que hay en juego en el ámbito de la salud y en respaldo económico, incapacidad, jubilación y pensión de los derechohabientes y beneficiarios. Parece haber quedado atrás el interés de aquellos nefastos años de saqueo con complicidad interna, pero la constante prórroga ha generado escasez en la farmacia y huele a compras directas, que conducen muy frecuentemente a la corrupción.

    Y este pernicioso y sospechoso ambiente se produce en la crisis ocasionada por la pandemia que está presente, aunque con comportamiento irresponsable se quiera negar. “En mayo, la sala covid del IHSS estaba vacía, ahora al 93%”, señala LA PRENSA en su edición del martes. Y con lo anterior, al fracaso buscado de las licitaciones se unen las limitaciones en la aplicación de la prueba para detectar el contagio. “Hay bastante temor entre los médicos y enfermeras porque el riesgo que se corre es bastante alto”, reconoce el doctor Carlos Umaña, quien hace alusión al peligro que enfrenta el personal sanitario en el tratamiento de personas asintomáticas, portadoras de la enfermedad y factor positivo de contagio.

    De momento en la directiva no hay señalamientos personales, sí sospechas, por las negligencias causantes de atrasos, de tal manera que también en el Seguro se pierde la confianza entre directivos y administradores. En los derechohabientes, el deterioro de la credibilidad es mucho mayor, pues basta observar la masiva afluencia de pacientes y la incapacidad para su atención.

    Los organismos e instituciones públicas deben cumplir su misión en defensa de los derechos de los ciudadanos mediante un desempeño ordenado, eficaz y oportuno en las tareas administrativas.