Está por verse, se atreverán a decir algunos alcaldes cuando conozcan el nuevo rostro de las tasas municipales en El Progreso, algo inédito y, hasta ahora, increíble, pues las dificultades financieras en los gobiernos central y locales se tratan de resolver con mayores ingresos, aunque la riqueza municipal se estanque o vaya en retroceso. Un círculo vicioso cada vez más asfixiante que las autoridades de la Perla del Ulúa han roto al anular o modificar a la baja tasas municipales.
El mensaje es claro y las expectativas se han multiplicado, a la espera del éxito de la iniciativa, que afectará las arcas municipales, no siempre garantía de beneficio para las poblaciones, pero abre ampliamente la posibilidad de multiplicar las oportunidades de trabajo o, lo que es lo mismo, más recursos para miles de familias.
El plan de arbitrios municipal presenta porcentajes concretos o ausencia, que ya es un beneficio. Para la apertura de negocios y de operación se necesita un lempira, pago simbólico para señalar solamente la autoridad municipal en la actividad productiva o de servicio en su jurisdicción.
¿Constancias? ¡Cuánto dolor de cabeza y “sacadera de pisto” eso de las constancias requeridas para engrosar el paquete de documentos a presentar para que la solicitud sea aceptada! Como dice Cantinflas, ¿el documento de defunción? Todo un lío burocrático que asfixia al ciudadano, pero proporciona salario de la bolsa de todos por medio del presupuesto a los protegidos de turno.
Hay muchas familias en El Progreso y sus campos, a los que no ponemos el adjetivo histórico porque aquellos tiempos ya pasaron, con la nostalgia de fuentes de trabajo, de actividad productiva, de intensa labor comercial, de tino y polémica en el campo ideológico y de los altos niveles educativos en escuelas y colegios de la zona.
Es cierto que el escenario será irrepetible, pero el gobierno progreseño ha dado un paso al frente para atraer la inversión y crear empleos. La imagen está proyectada, aunque serán necesarias otras condiciones, estabilidad social, seguridad, infraestructura vial, capacitación y especialización de mano de obra, entre otros. Pero, como señalan los motivadores, el más importante es el primer paso porque abre camino, la perseverancia, innovación y esfuerzos serán complementos efectivos para el éxito del plan novedoso en la alcaldía de El Progreso, cuyas autoridades priorizan la inversión y el empleo, se aprietan la faja y aplican el dicho de la cobija, arroparse hasta donde alcance.