Deber y compromiso cívico

El concurrir a las urnas por parte de la ciudadanía este domingo 9 de marzo, deviene en un imperativo para con Honduras

  • Actualizado: 07 de marzo de 2025 a las 00:00 -

El concurrir a las urnas por parte de la ciudadanía este domingo 9 de marzo, deviene en un imperativo para con Honduras, a efecto de saber escoger, con sabiduría, buen juicio, objetivamente, a las y los aspirantes a cargos de elección popular que verdaderamente reúnen un mínimo siquiera de cualidades, más allá de cualquier duda, como son: honestidad, capacidad, integridad, espíritu de servicio con el bien común.

Sí existen compatriotas que son acreedores a nuestro voto y confianza, en tanto otras y otros no por haber demostrado durante su paso por el Congreso Nacional tanto su inefectividad como el poseer antecedentes previos reñidos con la ética, vinculados con intereses nefastos, obscuros, contrarios a la legalidad.

Es por ello que se requiere de nuestra parte una previa evaluación de todas y todos, actuando analítica y no sectariamente a efecto de sopesarlos para premiarlos o castigarlos con la única arma, poderosa y efectiva que poseemos: nuestro sufragio. Debemos tener suficiente objetividad y criterio propio para no dejarnos llevar ni por la emotividad ni por simpatías o antipatías personales.

De por medio está el contar con aspirantes a presidente, diputadas (os), alcaldes y alcaldesas que priorizan al país antes que a un partido, caudillo, familia, formando parte de clanes y grupúsculos que perciben el acceder a la titularidad del Poder Ejecutivo, a una curul parlamentaria, a una corporación municipal como un botín a ser repartido entre la argolla a la cual le deben lealtades y compromisos diametralmente opuestos al interés con nuestra patria y con la hondureñidad. No es difícil el saber discernir previo a depositar nuestro voto: se conocen sus antecedentes y trayectorias, sean estas positivas o negativas.

Los medios independientes de comunicación periódicamente dan a conocer sus comportamientos y ejecutorias, sean estas positivas o negativas. Así, este es un llamamiento a no desperdiciar el voto votando en blanco, tampoco votando en plancha, seamos selectivos, poseemos suficiente capacidad de discernimiento para no actuar ni presionados ni influidos por terceras personas. Valoraciones propias y no ajenas, recompensando o sancionando a quienes lo merecen. Concurramos masivamente a estas elecciones primarias, antesala de las generales, que decidirán el rumbo y trayectoria de nuestro país y de esta y futuras generaciones.

Estamos en un momento decisivo de nuestra historia, que requiere la participación plena de todas y todos para conducir a la Honduras a un sitial de honor, tal como lo soñaron los forjadores de la nacionalidad. Dejemos atrás, y de una vez y para siempre, aquella imagen de corrupción, impunidad, criminalidad, violencia, impunidad. Ha llegado la hora del rescate y rehabilitación de nuestro hogar común.

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