La primera ocasión en que los Juegos Olímpicos fueron cancelados fue en 1916 (Berlín) debido a la I Guerra Mundial. En 1940 (Tokio) fueron cancelados por la II Guerra Mundial. La pandemia del covid-19 puso en peligro a Tokio 2020.
Aunque se pensó en cancelarlos, se tomó la decisión de posponerlos, lo cual es un hecho inédito. Hasta el año pasado, poco antes del inicio de la pandemia, se había informado que costarían unos US$ 12,600 millones.
Aunque superaban por más de US$ 5 millones el presupuesto inicial, seguían estando por debajo de Londres 2012, que tuvo un costo aproximado de US$ 14,500 millones, de acuerdo con un estudio publicado por la Universidad de Oxford.
Sin embargo, la decisión de suspender y posponer los Juegos en 2020 significó un costo de US$ 2,800 millones, que tuvieron que asumir en partes compartidas la ciudad de Tokio y el comité organizador.
Se estima que las pérdidas estarán en el orden de los US$ 23,000 millones. Cancelarlas habría representado una pérdida adicional de US$ 16,000 millones. No permitir espectadores significa que se perderán alrededor de US$ 810 millones. Las pérdidas más grandes serán para el turismo, se esperaba la visita de cerca de 600,000 personas.
Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 también quedarán en la historia como los Juegos que el covid-19 no pudo detener, una muestra de la tenacidad del espíritu japonés. Tokio organizó los Juegos Olímpicos en 1964, y los primeros en la historia en ser pospuestos que merecen conservar su nombre: “Tokio 2020”.