17/06/2024
11:02 AM

Sociedades resilientes

Elisa M. Pineda

Una sola palabra puede resumir lo que necesitamos desarrollar no solamente como individuos, sino también como comunidades en un mundo en el que la incertidumbre se ha convertido en compañera diaria o, quizás, en el que somos más conscientes de ello.

La resiliencia, definida por el Diccionario de la Real Academia Española, es la “capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos”.

Esa capacidad no tiene que ver únicamente con el cambio climático, como podemos pensar casi de inmediato, motivados por lo que estamos viviendo a nivel mundial, sino también con temas de gobernanza, económicos y sociales.

Las sociedades resilientes son aquellas que buscan conocer los riesgos a los que se enfrentan, actúan de forma preventiva para reducir los impactos, se preparan para lo que puede ser inminente y trabajan constantemente en la sensibilización y educación para la gestión de riesgos.

Son también resilientes las sociedades capaces de aprovechar oportunidades en escenarios cambiantes, de entender las nuevas necesidades y expectativas de su entorno para salir adelante.

Adaptación y recuperación es el binomio indispensable para comprender esa palabra que ahora tanto escuchamos, como parte del vocabulario fundamental de la sostenibilidad, es decir, del desarrollo que toma en cuenta las necesidades de las generaciones tanto presentes, como futuras.

“Negocios inclusivos y sociedades resilientes” es el tema que reunirá en la Semana de la Sostenibilidad a cientos de personas convocadas por la Fundación Hondureña para la Responsabilidad Social Empresarial (Fundahrse), de manera virtual los días 20 y 21 de mayo y, de manera presencial, en el recinto ferial Expocentro, los días 22 y 23.

La relevancia del gran tema propuesto permitirá reflexionar, conocer, aprender y compartir sobre perspectivas indispensables para alcanzar una mayor resiliencia de la sociedad, con la participación activa del sector empresarial, la cooperación internacional, organizaciones no gubernamentales, academia y entidades de gobierno.

El momento es el más oportuno para proponer diversas estrategias para contribuir al desarrollo sostenible, que desde la óptica de la empresa privada pasa por generar negocios inclusivos, es decir, brindar oportunidades de empleo y generación de ingresos en la cadena de valor a la población que podría ser más vulnerable.

Entre esos grupos más vulnerables podemos mencionar a los jóvenes que provienen de comunidades pobres, en riesgo social, los llamados ninis (ni estudian, ni trabajan), mujeres, adultos mayores, personas con discapacidad, etnias, comunidad LGTBIQ+, migrantes retornados, exprivados de libertad, entre otros.

“No dejar a nadie atrás” es la consigna que ha establecido la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su llamado constante a combatir la discriminación y buscar el desarrollo sostenible, en el que se enmarca este evento.

La convocatoria desde la empresa privada socialmente responsable atiende a la necesidad de buscar la adaptación y la recuperación, entendiendo que la manera más adecuada de hacerlo es aprovechar las oportunidades que nos brinda el mundo cambiante, a través de una visión más amplia e incluyente de hacer negocios que permitan el crecimiento económico tanto de las empresas, como de la sociedad en la que se encuentran.

La Semana de la Sostenibilidad que organiza Fundahrse se realiza en un momento idóneo, en el que cada es evidente que la participación de todos los sectores es indispensable para que Honduras avance por la senda del desarrollo.

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