Hay una antigua leyenda con diversas versiones en internet.La mejor nos habla sobre seis sabios ciegos que deciden conocer un elefante. El primero de ellos palpa el colmillo y piensa que es como una lanza. El segundo agarró la trompa y dedujo que era como una serpiente. El tercero toca con ambas manos el costado y lo imagina como una pared. El cuarto puso su mano sobre una de las orejas e inmediatamente se dio cuenta de que era como un abanico. Y el quinto tocó la cola y, claro, se percató que era como una cuerda. Pero el sexto que puso sus manos sobre una de las patas pensó que era como una columna. Después discutieron por horas sin ponerse de acuerdo, convencidos cada uno de que tenían la razón.
Y no mentían, estaban convencidos a través de su parcial percepción, “de su verdad”. Y si somos observadores veremos que esto mismo ocurre constantemente a nuestro alrededor, en las noticias que se nos ofrecen diariamente, tanto locales como de todo el mundo. ¿Por qué difieren tanto las versiones dependiendo del lado que provengan?
Los expertos nos dicen que los seres humanos nunca vemos las cosas como son en realidad, sino como somos. Por eso, como en el caso de los sabios ciegos, cada parte no miente, está convencida de que tiene la razón, aunque su percepción de la realidad pueda ser parcial, como en el caso del elefante. En las redes sociales circulan noticias mal intencionadas con fotos falsas generadas por IA. Lucen tan reales que engañan multitudes.
LA PRENSA hace un formidable estudio que aclara su falsedad y las noticias incorrectas. Es un excelente servicio, que vale la pena en grande leer. ¿Qué hacer con “las verdades” encontradas? Vea el caso de Tomás Alba Edison, que defendía el futuro de la electricidad con la corriente continua (DC), enzarzado en una discusión con Nikola Tesla, que pugnaba por la corriente alterna (AC). La rivalidad llegó a ser personal. Ambos pensaban que tenían la verdad.
Finalmente, con sentido común, Edison lo estudió y aceptó la corriente alterna. Así terminó el conflicto en desarrollo. LO NEGATIVO: Llegar a la conclusión de que, sin dudas, somos “los dueños de la verdad”. LO POSITIVO: Tener como Edison mente abierta y convertir nuestros conflictos en crecimiento.