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Los populares mensajes de texto

  • Actualizado: 04 junio 2023 /
Emy James

No cabe duda de que el invento del teléfono por allá en el siglo XIX trajo consigo cambios considerablemente positivos para el desarrollo de la sociedad mundial, así como también implicaciones importantes en las relaciones personales.

Hoy en día contamos no solamente con la posibilidad de hablar (¡y ver!) a alguien que se encuentra a miles de kilómetros de nosotros, sino que también podemos escribir y recibir respuestas de manera instantánea, una maravilla tecnológica. Sin embargo, no podemos negar el impacto negativo de todo esto en las comunicaciones humanas.

Primero, las personas se han vuelto mucho más perezosas en atender sus relaciones interpersonales por contar con la facilidad de enviar un mensaje por teléfono y sentir que con eso “ha cumplido con el otro”.

Luego tenemos los buenos modales que todos debemos seguir cuando enviamos estos mensajes y el hecho de que casi nadie atiende esos buenos modales lo cual deja una mala impresión, puede influir negativamente en algún objetivo que el descuidado remitente ande buscando e incluso ganarse el famoso “bloqueo” definitivo de la lista de contactos del destinatario.

Y, ¿cómo es que se puede llegar a ser tan indeseable en una cosa tan simple como lo es un mensaje instantáneo? Y aquí me voy a referir exclusivamente a esas relaciones en las que no existe mucha o no hay nada de confianza, ya las familias, amigos y parejas sabrán como manejan esta situación entre ellos.

Veamos entonces: Lo primero que debemos hacer al escribirle a alguien por primera vez es identificarnos correctamente desde el principio, eso evitará desconfianzas y pérdidas innecesarias de tiempo.

Decir directamente algo y en persona, baja las posibilidades de confusiones y malentendidos, no sucede lo mismo cuando estas cosas se hablan por teléfono y mucho menos cuando esto en vez de hablarse, se escribe. Por lo tanto, es importante asegurarnos de que lo que queremos comunicar esté bien claro, antes de enviar el mensaje.

Es de muy mal gusto dejar esperando a la otra persona por más de veinte minutos, por ejemplo, claro, si esta persona ya le ha contestado con anterioridad en ese mismo mensaje. También es grosero no saludar al principio de un mensaje (como yo lo veo, esto aplica en cualquier tipo de relación...no se), no cuidar su ortografía y escribir de una manera desordenada, no podrá dejar una buena imagen suya en la otra persona, nunca.

Si usted sabe que no necesita una respuesta de manera urgente, hágalo saber de algún modo y despídase, así la otra persona no se sentirá presionada a contestar inmediatamente y podrá tomarse su tiempo para hacerlo con calma, no olvidemos que no todas las personas se la pasan pendientes de su celular.

Tampoco olvidemos que no es una buena idea dejar un simple “Hola” o “Buenos días” ahí, pendiendo. Esto puede causar ansiedad en el otro al no tener idea de qué cosa es lo que usted necesita decirle, trate de ser puntual y conciso.

Un mensaje demasiado largo no logrará la total atención de quien lo recibe, pero sí, su tedio. Si es mucho lo que tiene que decir, será mejor enviar un correo electrónico. Y qué tal esos tan de moda y abrumadores “chats”, dedicarse a enviar cosas que no tienen nada que ver con el propósito de éste y ser insistente en ello, no está bien.

Y por último y no menos importante; no demos malas noticias a través de este medio si es posible, llamemos directamente a la persona y seamos sutiles al respecto. Tratemos siquiera, de ponernos en el lugar de la otra persona, siempre. Al final, estas tecnologías podrían estar alejándonos en vez de unirnos. En plena era de la comunicación, podríamos estar más incomunicados que nunca.