Walt Disney, que es un ejemplo de ideas llevadas a la realidad, solía contar la anécdota de un muchachito que anhelaba incorporarse al desfile de un circo que visitaba su pueblo. El director de la banda necesitaba un trombonista, y el muchacho se ofreció. En cuanto empezó la marcha, los horribles sonidos que salían del instrumento causaron un caos tal, que hubo que pararlo todo. Y cuando el director reclamó: “¿Por qué no me dijiste que no sabías tocar el trombón?”, el muchacho respondió con sencillez: “¿Cómo iba yo a saberlo si jamás traté de hacerlo antes?”. El Sr. Disney decía que en cierta forma tenía razón. No trataba, por supuesto de justificar fracasos resultantes de la ignorancia y la improvisación. Lo que trataba de hacer ver, era que solo intentando algo podremos tener éxito.
Durante muchos años La Bastilla fue el símbolo de una tiranía total. En la Francia de los años mil setecientos ochenta se le consideraba inexpugnable.
Todos aseguraban que era imposible en toda la extensión de la palabra, atacarla con éxito. Pero un 14 de julio, gente llevada por la desesperación no pudo aguantar más y enloquecida se lanzó al ataque. El descubrimiento fue asombroso, solo treinta guardianes la defendían. ¡Cayó en solo cuatro horas de lucha! ¡Había ocurrido lo imposible! ¿Cómo habrían sabido esto si no lo hubieran intentado? ¿Ha oído hablar del hombre de las cavernas que nunca falló encendiendo el fuego? La razón es sencilla, nunca lo intentó. Por supuesto siempre comió la carne cruda, y pasó mucho frío en su vida viviendo en una húmeda caverna. ¿Cuáles son sus sueños para el futuro? ¿Puede verse como una persona más instruida? ¿Desea obtener un mayor respeto de los demás? ¿Quiere una mayor paz mental? ¿Independencia económica? ¿Un sentimiento de plena realización personal? Pues déjeme decirle que la gente no falla por no saber que estas cosas son buenas, incluso sabe lo que tiene que hacer para lograrlas. Falla porque no lo intenta.
Benjamín Franklin lo dijo en palabras que aún traducidas suenan hermosas “El hombre que hace cosas comete errores, pero no comete el más grande de todos los errores, el error de no hacer nada”.
LO NEGATIVO: Dejar que el temor al fracaso nos paralice.
LO POSITIVO: Comprender que solo intentándolo tenemos posibilidades de éxito.