01/01/2026
10:21 AM

¡Fingir!

Alejandro Espinoza

“El malo se hace pésimo cuando se finge bueno”: Publio Sirio.

Un impostor es una persona que finge ser alguien que no es de manera voluntaria, existe un malestar emocional asociado al sentimiento de no merecer la posición que se ocupa a nivel laboral o cualquier otro estatus, no existe un antecedente o un manual de diagnóstico clínico, pero bajo este término se agrupan un conjunto de síntomas que pueden causar un malestar emocional. Es evidente los síntomas de las personas que fingen y se sienten como un impostor, siempre son personas con falta de confianza en las competencias que le han llevado a su éxito, inseguridad en el área laboral, social, académica y en sus relaciones sociales son inestables; muchas expectativas de fracaso, una reducción de la motivación de logro asociado y la falta de confianza en sí mismo, ansiedad, tristeza y desesperanza. Dudan constantemente de sus logros, se sienten que no merecen alcanzar un logro mayor e incluso hasta bregan con un sentimiento de culpabilidad o ansiedad. Muchas veces este tipo de problemas son el resultado de creencias irracionales de la niñez, por la formación cultural, familiar y doctrinal. Es real y fundamental que la persona pueda compartir sus sentimientos, practicar el ser más compasivo consigo mismo y con los demás, reconozca sus fortalezas y acepte que la perfección no es posible; de igual forma cambiar la perspectiva de la vida.

Hoy en día hay personas que al igual que un actor fingen ser otro frente a un público que juega a tomarlo por ese otro, esta es la versión de felicidad de un impostor que se ha especializado en este síndrome; ya que imposibilita el crecimiento y desarrollo integral. Es evidente que no se puede fingir la sinceridad, la afinidad, el que sabe y conoce las personas reconoce el respeto, estima y honra. “El perverso finge para salir del apuro, pero el honrado piensa antes de actuar”. Proverbios 21:29 NTV.