El merenguero confesó que su canción lanzada en 1998 le sigue generando millonarios ingresos: "mientras yo duermo, la canción sigue sonando", dijo Elvis Crespo en una reciente entrevista.
Hoy más que nunca necesitamos estos espacios. Porque el éxito sin conciencia es frágil. Porque el liderazgo sin propósito se vuelve vacío. Porque el crecimiento sin compartir se queda corto.
Si alcanzamos la suficiente voluntad política para construir una nueva Honduras por todos compartida y al servicio de ella, ya no de intereses clasistas y de facción.