Cualquiera diría que nuestra vario pinta realidad y la idiosincrasia del pueblo hondureño son suficiente para hacer una campaña política, basada en esa variedad de nuestra realidad, pero por lo visto nuestros políticos se están volviendo más sofisticados recurriendo a asesores extranjeros para que les digan cómo llegar a la presidencia. ¿Y es que se puede fabricar un candidato? Por lo visto sí, al menos eso es lo que creen los políticos que hoy se asesoran con las mejores marcas de consultorías para que les digan cómo ganar el favor de la población. Y como alumnos aprendiendo clases, cómo serán los políticos, porque esto implica que el candidato o candidata sea instruido en cómo hablar, expresar sus ideas y presentarse ante la gente. Porque si hay algo que realmente deben aprender los políticos es ingenio para sus campañas, pues algo novedoso no vemos, propuestas ni digamos, todos hablan, pero ninguno de ellos conoce de presupuesto, algunos carecen de conocimientos elementales de normas parlamentarias y otros temas, pero están afanados por ser diputados y hasta presidentes. Les falta ingenio para llamar la atención, pues fuera de uno que otro que muestra sus chocoyos o los cinco dedos, no tenemos un mercadeo que despierte el interés, pero sí mucha risa. Así que, si por lo menos no nos animan a votar, por lo menos nos reímos un poco. El problema es que llevar a uno de estos políticos de la palestra del discurso de barrio al sillón presidencial no tiene nada de risa, debemos pensar seriamente que nos están diciendo y más aún, que no nos están diciendo, pues de antemano los conocemos y sabemos que lo que si saben a la perfección, es contarnos mentiras. Hay recetas mágicas. No creo que haya recetas que le funcionen a uno como le funcionan a otro, pero sí hay muletillas que siempre vamos a ver en su discurso, independientemente si están o no asesorados por los consultores de marketing. Por ejemplo, los veremos que siempre dicen que combatirán de frente la corrupción, pero lo que no nos dirán es que aprobaron un Código Penal con una rebaja de penas para la corrupción, nos dirán que están con las mujeres y que las apoyan, pero no serán capaces de explicar por qué bajaron las penas a los delitos sexuales, así que con los políticos y su mercadeo, debemos analizar tanto lo que dicen como lo que no nos dicen. Elegir un presidente no es una foto de dos tomas, si nos equivocamos vamos a tener que cargar con él por cuatro años. Así que el precio que vayamos a pagar nosotros por el error si nos equivocamos, seguramente será mucho mayor que los honorarios que ellos pagarán por sus asesorías extranjeras, que les prometen, suponemos el triunfo con sus fórmulas de mercadeo. No tenemos en el patio ningún político que logre una conexión básica con el pueblo, sin hablar de aquellos tiempos en que por lo menos teníamos en el patio político oradores muy buenos, otros muy instruidos en historia o filosofía, hoy carecemos de eso. Los asesores políticos deberían enseñarles a sus clientes, no solo el arte de ganar el voto popular, si no el arte de lograr comunicarse con su gente, porque eso sí funciona. Pero no somos asesores de marketing político, si no conocedores de los nuestros. Esos dólares del marketing político se van para el extranjero.
09/03/2026
12:01 AM
Marketing político
- Actualizado: 01 febrero 2021 /
Cualquiera diría que nuestra vario pinta realidad y la idiosincrasia del pueblo hondureño son suficiente para hacer una campaña política, basada en esa variedad de nuestra realidad.
Cualquiera diría que nuestra vario pinta realidad y la idiosincrasia del pueblo hondureño son suficiente para hacer una campaña política, basada en esa variedad de nuestra realidad.