¿Aumentando inteligencia?

Una de las muchas cosas por las que debo estar agradecido con Dios, es el poder ver diariamente como la gente que me rodea se vuelve más inteligente. Ese es un privilegio que debo a mi trabajo como director de Dale Carnegie Training para Honduras y Costa Rica. No exagero. Literalmente he visto a muchísima gente desarrollar ese algo maravilloso, llamado inteligencia, que hace que nos desenvolvamos más eficazmente por la vida.


¿Qué es en realidad la inteligencia? Los psicólogos nos dicen que es la aptitud para relacionar las percepciones, o para abstraer y asociar conceptos. La gente, en general, la concibe como la capacidad para enfrentar y resolver los problemas que se presentan diariamente. ¿Ha oído usted hablar del I.Q.? Son las siglas en inglés para el Cociente de Inteligencia. Es quizá el test más conocido para medirla. Una de las enseñanzas más agradables de este test es el hecho de que la inteligencia no es algo fijo, permanente. En realidad, aseguran, aumenta o disminuye.

¿Qué produce este fenómeno? Desde Alfred Binet a principios del siglo XX, otros expertos más como Jean Piaget, Joy Paul Guilford y Charles Spearman, han aportado muchas luces en todo esto. Nos dicen que la inteligencia es algo parecido a nuestros músculos, que se desarrollan con el uso y tienden a atrofiarse por la falta de éste. Entonces, ¿Cuál es la clave para desarrollarla? Escuche bien, porque esto puede transformar su futuro: ¡Aceptar Retos! ¿Un ejemplo? Cuando usted aprendió a leer y escribir, aceptó un reto. Como consecuencia, se hizo algo más inteligente. Y cada vez que lee, analizando su contenido y comprendiéndolo, hace crecer su inteligencia. Todos estamos urgidos de gimnasia mental. Por eso debemos buscar retos en ese sentido. Rehuirlos es casi un suicidio mental. ¿Dónde encontrarlos? Hoy en día los retos nos rodean. En la vida surgen y debemos aprovecharlos: leer libros interesantes, asistir a cursos y seminarios retadores, aprender otros idiomas, etc. etc.
LO NEGATIVO: Rehuir los retos, estancarnos y permitir que disminuya nuestra inteligencia.
LO POSITIVO: Buscar y aceptar retos. Desarrollando así la inteligencia necesaria que nos permita ser más útiles y felices.