Canasta básica familiar

La canasta básica familiar contiene cualquier cantidad de productos; pero a la mayoría de los hogares hondureños les interesa los comestibles, principalmente el arroz, maíz y frijoles, que es la dieta alimentaria del 64% de los 9, 300,300 habitantes. Sobre siete meses de la pandemia del coronavirus en el país, el poder adquisitivo de las personas ha perdido más del 40% debido a la crisis económica con una aproximado de dos millones de desempleados, salarios estancados y el aumento desmesurado de los productos comestibles. El valor de la CBF anda en un promedio real mensualmente de 14,000 lempiras, y el salario mínimo que gana la mayoría de los asalariados es de nueve mil, y en los últimos años la CBF ha subido en 34% según diversas fuentes. Pero según el Banco Central de Honduras, el año pasado tuvo un costo mensual de 8,782 lempiras por los incrementos que se registraron. Esto abarca un hogar conformado por cinco miembros e incluyendo unos 30 productos, entre ellos, carnes, harina, aceites, lácteos, huevos, frutas y verduras. Debido a la inflación acumulada entre los años 2010 a 2019 llegó a 46.6% habrá que esperar cuánto suba en el año actual con la peor crisis económica y alimentaria donde una CBF se ha quedado sin varios productos para la mayor parte de las familias hondureñas. El peor enemigo de la masa consumidora continúa siendo los intermediarios que se llevan la mayor parte de las ganancias, los bodegueros acaparadores y los vendedores especuladores, siendo la víctima de esta inflación de precios y sin una dependencia gubernamental que controle a estos agiotistas y que proteja a los consumidores. Las verdaderas conocedoras y medidoras de esta crisis de la canasta básica familiar son las amas de casa en un país llamado Honduras.