Washington, Estados Unidos.
Ante las fuertes críticas desatadas en los últimos días por los presuntos planes del Gobierno de Estados Unidos de expulsar a miles de familias de inmigrantes, la administración de Barack Obama salió a defender su política de deportaciones.
La Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) recordó que tiene capacidad para deportar a las familias que cruzaron recientemente y de forma ilegal la frontera con México, la mayoría de ellas procedentes de Centroamérica.
Gillian Christense, portavoz del ICE, defendió que las medidas anunciadas por el presidente Obama en noviembre de 2014 convertían en prioridad para la deportación a “los individuos que representan una amenaza para la seguridad nacional, pública y la seguridad fronteriza”.
“Esto incluye a individuos, que ya sea solos o con miembros de su familia, han sido detenidos al intentar entrar ilegalmente en EUA, cruzaron la frontera de forma reciente y han recibido una orden final de deportación el 1 de enero 2014 o después de esa fecha”, agregó la vocera.
El diario The Washington Post, citando fuentes anónimas, informó de esta campaña de deportaciones hace una semana y, desde entonces, no han cesado las críticas de organizaciones defensoras de inmigrantes que rechazan la deportación de las familias.
Campaña
Precisamente, estas organizaciones convocaron ayer a una campaña nacional, que incluye protestas en ciudades con alta concentración de hispanos para exigirle al Gobierno de Obama que detenga su política de redadas. Según las informaciones, entre los afectados figuran niños centroamericanos que no se presentaron a sus audiencias en corte.
Ante las fuertes críticas desatadas en los últimos días por los presuntos planes del Gobierno de Estados Unidos de expulsar a miles de familias de inmigrantes, la administración de Barack Obama salió a defender su política de deportaciones.
La Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) recordó que tiene capacidad para deportar a las familias que cruzaron recientemente y de forma ilegal la frontera con México, la mayoría de ellas procedentes de Centroamérica.
Gillian Christense, portavoz del ICE, defendió que las medidas anunciadas por el presidente Obama en noviembre de 2014 convertían en prioridad para la deportación a “los individuos que representan una amenaza para la seguridad nacional, pública y la seguridad fronteriza”.
“Esto incluye a individuos, que ya sea solos o con miembros de su familia, han sido detenidos al intentar entrar ilegalmente en EUA, cruzaron la frontera de forma reciente y han recibido una orden final de deportación el 1 de enero 2014 o después de esa fecha”, agregó la vocera.
El diario The Washington Post, citando fuentes anónimas, informó de esta campaña de deportaciones hace una semana y, desde entonces, no han cesado las críticas de organizaciones defensoras de inmigrantes que rechazan la deportación de las familias.
Campaña
Precisamente, estas organizaciones convocaron ayer a una campaña nacional, que incluye protestas en ciudades con alta concentración de hispanos para exigirle al Gobierno de Obama que detenga su política de redadas. Según las informaciones, entre los afectados figuran niños centroamericanos que no se presentaron a sus audiencias en corte.