Un tribunal venezolano celebró ayer la primera audiencia sobre el recurso presentado por el canal privado Globovisión, crítico del gobierno de Hugo Chávez, contra la multa de más de dos millones de dólares que le impuso el ente regulador estatal por una cobertura informativa.
Durante los alegatos, en los que estuvieron presentes representantes de Globovisión y del ente regulador de las telecomunicaciones Conatel, el canal “ratificó” que las acusaciones en su contra no han sido probadas y que no pagará la multa hasta que la justicia decida sobre el caso.
“Globovisión ratificó lo que siempre ha dicho: Conatel no ha probado ninguna de sus afirmaciones y ninguna de sus imputaciones”, declaró a la prensa Ricardo Antela, representante legal de la televisora, tras la audiencia en la que no tuvo acceso la prensa.
Postura
“Estamos defendiendo nuestros derechos y hasta que no haya sentencia definitiva no se va a pagar” la multa, que debía abonarse antes del primero de enero pasado, enfatizó.
Antela informó además que, durante la audiencia, el representante de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, Conatel, “alegó públicamente que el informe del supuesto experto en realidad es de un funcionario de Conatel”, lo que a su juicio le resta validez al documento en que se basaron las acusaciones al no ser un testigo externo.
La televisora fue sancionada en octubre pasado por la cobertura en junio de una fuerte crisis carcelaria que dejó unos 30 muertos en la cárcel de El Rodeo, cerca de Caracas, y que según el organismo estatal demostró “odio e intolerancia política” y causó “zozobra” en la sociedad.
Según Pedro Maldonado, director de Conatel, Globovisión “pretende desvirtuar una decisión legítima de un órgano autónomo”.
Maldonado señaló que está “absolutamente demostrado” que en la transmisión de Globovisión se incorporaron “sonidos de disparos”, un asunto que contribuyó a generar zozobra y pudo alterar más aún a la población y a los reclusos. AFP