01/01/2026
06:57 PM

Una multitud despide al cantante Sandro

El cantante argentino Sandro, ídolo popular y famoso en Latinoamérica fallecido el lunes, fue despedido ayer por una multitud que acompañó el cortejo fúnebre desde el Congreso, donde fueron velados sus restos, hasta un cementerio de la periferia sur de Buenos Aires.

El cantante argentino Sandro, ídolo popular y famoso en Latinoamérica fallecido el lunes, fue despedido ayer por una multitud que acompañó el cortejo fúnebre desde el Congreso, donde fueron velados sus restos, hasta un cementerio de la periferia sur de Buenos Aires.

Una lluvia de flores cayó sobre el vehículo mortuorio a la salida del Parlamento y miles de fanáticos acompañaron el cortejo y arrojaron rosas y claveles rojos a su paso.

Más de 50 mil personas desfilaron desde el martes frente a los restos del ídolo en una capilla ardiente instalada en el Congreso, para despedir al cantante, considerado el “Elvis Presley argentino”.

Otras miles de personas esperaban en las calles el paso del cortejo que a paso lento llegó hasta la casa del cantante, en la localidad de Banfield (periferia sur), donde también se concentraron unos 5,000 fanáticos, en un recorrido de unos 20 km.

La caravana fúnebre se encaminaba luego a un cementerio privado cercano donde fue sepultado el cantante fallecido el lunes a los 64 años.
Los fanáticos habían desafiado el martes el calor tórrido, luego la lluvia y finalmente una baja repentina de temperatura en el verano austral de Buenos Aires para despedir a su ídolo en medio de escenas de llanto, dolor y congoja.

Larga batalla

Sandro murió tras múltiples complicaciones a 45 días de haber sido sometido a un trasplante cardiopulmonar al que había llegado con la salud muy deteriorada por su tabaquismo crónico y tras esperar durante meses la donación de órganos.

Roberto Sánchez, tal su verdadero nombre, cautivó a varias generaciones en sus 40 años de trayectoria artística, que inició emulando a Elvis Presley y atreviéndose a cantar rock en español, aunque luego viró a la música romántica, imagen con la que trascendió en América Latina.

El velatorio, que estaba previsto concluyera en la noche del martes, debió prorrogarse debido a la afluencia de gente, que llegó a formar una fila de 1,300 metros frente al Congreso.

Algunos de sus fanáticos retornaban, incluso a la fila, tras pasar frente al féretro para tener una nueva oportunidad de darle su último adiós.

Artistas y figuras de la farándula se sumaron a los mensajes de adiós y en nombre del Gobierno asistió al velatorio el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, mientras que la presidenta Cristina Kirchner expresó telefónicamente sus condolencias a la esposa del cantante, Olga Garaventa.

“Lo seguiremos recordando como fue: como el más grande. Fue único y se fue íntegro”, dijo el entrenador de la selección argentina, Diego Maradona, y confesó que lloró al saber de la muerte de este otro ídolo popular de origen humilde, a quien hubiera deseado conocer personalmente.

Ofrendas

La puerta del hogar del cantante se transformó desde la noche del lunes en una suerte de santuario donde sus seguidores dejaron flores, cartas, carteles y expresaron su dolor por la pérdida del ídolo.

En ese misma casa, cada 19 de agosto, sus fanáticas, la mayoría mayores de 50 años y a las que el artista llamaba cariñosamente “mis nenas”, se reunían para festejarle el cumpleaños y él salía a saludarlas enfundado en su mítica bata roja, con la misma prestancia con la que deshacía corazones desde los escenarios.

Sandro, conocido también como “El Gitano” o “El Puma”, fue despedido como ídolo popular en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso, un espacio sólo reservado a figuras relevantes de Argentina como la cantante Mercedes Sosa, en noviembre pasado, o a ex presidentes como Raúl Alfonsín y Juan Domingo Perón.