El patrimonio del presidente uruguayo José Mujica es un automóvil de 1987, valuado en 37,500 pesos (1,900 dólares), según la declaración jurada que presentó a la Junta de Transparencia y Ética Pública y que difunde ayer la prensa local.
Mujica, ex líder guerrillero de 75 años y que estuvo preso 13 años en duras condiciones durante la dictadura que gobernó en Uruguay entre 1973 y 1985, es dueño de un Volkswagen, del modelo conocido popularmente como “Escarabajo”.
El ahora mandatario compró el automóvil en 2004 y, según los registros de la Intendencia de Montevideo, tuvo una deuda de patente (permiso de circulación) que se pagó en enero de 2010, cuando Mujica ya era presidente electo de Uruguay, y que con multas llegó a 31,245 pesos, unos 1,583 dólares. La chacra en la que vive Mujica, ubicada en Rincón del Cerro, en la periferia de Montevideo, pertenece a su esposa, la senadora Lucía Topolansky, que la incluyó en su declaración de bienes.
Modestos
“No tenemos tarjetas de crédito ni cuentas bancarias; somos anticuados”, dijo Topolansky, que también tiene un pasado guerrillero e igualmente estuvo presa.
El jefe de Estado percibe un salario de 227,800 pesos, unos 11,545 dólares, sin embargo, por decisión personal y disposiciones de su fuerza política, la coalición de izquierda Frente Amplio, y del grupo que lidera, el Movimiento de Participación Popular, entrega a ambos el 70 por ciento de sus ingresos.